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Boulevard

La esperanza de vida aumentó en Balears durante la pandemia

Los madrileños pierden tres años y casi dos los catalanes por culpa de la pandemia, en tanto que los mallorquines avanzan esperanzados hacia los 82

Estampa del selecto Port d'Andratx el pasado domingo, la imagen de Mallorca que queremos transmitir.

Estampa del selecto Port d'Andratx el pasado domingo, la imagen de Mallorca que queremos transmitir.

Todo el mundo sabe que las tasas de mortalidad se dispararon en el norte de Italia con el coronavirus, algunos ignoran que Roma ha registrado menos muertes este año que en 2019. En otra contradicción estadística, la esperanza de vida aumentó en Balears durante la pandemia. En concreto, mejoró en 0,1 años, con los cual los mallorquines avanzan hacia los 82 y las mallorquinas se asientan en los 87.

Estos datos no proceden de una instancia insana como el ministerio de Sanidad o la conselleria del mismo título. Vienen avalados por la London School de Enfermedades Tropicales, el instituto Max Planck y departamentos relevantes de universidades estadounidenses. Para valorar el impacto del aumento de la esperanza de vida mallorquina, en Madrid ha disminuido cerca de tres años, con año y medio de descenso en Cataluña. El balance global del vecino país español es una rebaja de 0,8 años, 79 para hombres y 85 para mujeres.

Los científicos que dictaminan que en Mallorca se vive más a pesar del coronavirus, no han confiado en los datos falsos suministrados en Madrid y Palma sobre la pandemia. Han trabajado con las cifras oficiales de mortalidad por todas las causas. Desde la crudeza de los números, los epidemiólogos no descartan que la esperanza de vida crezca en el país vecino durante el segundo semestre, una vez que el coronavirus ha seleccionado a sus víctimas mortales.

Los ciclodelincuentes de las aceras pueden además circular en sus bicicletas asesinas sin mascarilla, por gentileza de la autoridad sanitaria. A propósito, llevar esa prenda debería ser humillación suficiente, amenazar con impartir instrucciones para colocarse correctamente la mordaza suena a ensañamiento. ¿Qué es lo próximo, Técnico Superior en Ajuste del Elástico de Mascarillas?

El profesor que ha aireado desde la covachuela del anonimato las respuestas a exámenes de Selectividad de sus alumnos vigentes para burlarse de ellos, haría bien en leerse la Ley Orgánica de Protección de Datos. En cuanto a Llorenç Huguet, ha jugado en este episodio el mismo papel que le garantiza todos los cargos de Mallorca, el de encubridor de la verdad. El Gangster, inigualable Maximino San Miguel, se dirigía a nosotros como "cretinos" en el Ramon Llull, pero lo hacía a la cara, y que Dios me perdone por haberlo mezclado con los restantes individuos de este párrafo.

Ya saben que Ferran Torrent fue probablemente espiado por algún Estado español, utilizando el malware de vigilancia Pegasus desarrollado por la empresa israelí NSO Group. Cómo no evocar en este punto el juicio al magistrado Miguel Florit, tras el secuestro policial de los móviles y material informático de periodistas. En su confusa declaración, el juez señaló que al dar marcha atrás en la intervención de los aparatos porque violentaba la libertad de expresión, la Policía le habló de recurrir a un misterioso sistema israelí, a lo cual Florit se negó sabiamente. Qué coincidencia geográfica. ¿Puede aclarar la Jefatura Superior movilizada por Cursach a qué se refería el titular de la instrucción, y si esos presuntos cachivaches israelitas siguen en funcionamiento?

En la imagen que hoy nos ilustra, se observa la zona más selecta del Port d'Andratx el pasado domingo, celebración de la Virgen del Carmen. Cuidando la reputación. El secretario general de la Organización Mundial de Turismo realiza una gira para reactivar su negocio con parada inaugural en el principal destino español. Es decir, en Canarias.

En mi campaña para salvar al cine del coronavirus a solas, veo en días consecutivos Under the skin (un recorrido por cada milímetro cuadrado de la piel de Scarlett Johansson), La profesora de piano y Dónde estás, Bernadette, títulos que excusan de detallar la temática femenina dominante. Pese a ello, no abundan las espectadoras feministas en la platea, seguramente porque están denunciando la mentira de que no hay papeles para mujeres en el cine. Y si se pierden la extraordinaria La profesora de piano, no digan que no se lo advertí.

Reflexión dominical retributiva: "Queda claro que Juan Carlos I y Urdangarin cobraban en proporción a sus posiciones respectivas en la Familia Real".

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