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Opinión

Armengol: "Gual da prestancia al Govern por su prestigio"

La Guardia Civil, ayer, durante el registro a la Autoridad Portuaria en Eivissa.

La Guardia Civil, ayer, durante el registro a la Autoridad Portuaria en Eivissa. toni escobar

El presidente de la Autoridad Portuaria del Govern ha pasado su segunda noche en los calabozos. El Pacto de Progreso nombró a sabiendas al aristócrata Juan Gual de Torrella, y ni siquiera se atreve a apartarlo de un cargo más importante que la mayoría de conselleries. En palabras de Francina Armengol, el investigado por la fiscalía Anticorrupción "da prestancia" al ejecutivo, por tratarse de una persona "de prestigio". Desde entonces, la relación entre nominadora y nominado no ha hecho sino afianzarse. Por tanto, no es un caso de infección importado, hay contagio comunitario en el ejecutivo balear.

La tranquilidad reina tan absoluta en el Govern, que su página web se abría ayer con la gigantesca noticia de que "Armengol i Pons presenten la nova línia en proves de TIB entre la Intermodal i Sant Agustí operada amb els dos primers busos del futur parc mòbil". Sin novedad tampoco en la Autoridad Portuaria, donde lo más relevante era que "La APB reabre la exposición de Señales Marítimas del faro de Portopí y amplía el horario de visitas".

La detención de Gual de Torrella ha provocado la misma sorpresa que las comisiones del Rey Emérito. Fue nombrado al frente de Ports porque "Juan se ha quedado sin nada, y había que darle algo". Una jueza había decidido "la intervención por la Administración Concursal de las facultades de administración y disposición" del ahora detenido, pero el Govern de izquierdas lo consideraba la persona ideal para una entidad que cuenta los mandatos por corrupciones.

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Detenido el presidente y los directivos de la Autoridad Portuaria de Baleares en una operación anticorrupción

Ningún comportamiento puede sorprender en la Autoridad Portuaria, lo cual obligaba a extremar las cautelas. Gual fue nombrado presidente de la Cámara de Comercio en la legislación de la corrupción de Matas, y figuró como gurú de José Ramón Bauzá. Sus credenciales progresistas eran tan dudosas, que su predecesor Alberto Pons le planteó con motivo del relevo:

—Juan, no sabíamos que eras de izquierdas, te lo tenías muy guardado.

—Yo siempre he sido de izquierdas.

El PSOE ya disfrutó de una administración corrupta de Ports, pero sorprendía la aquiescencia de Podemos al nombramiento. Así transcurría un diálogo con Alberto Jarabo:

Habéis colocado a Juan Gual al frente de la Autoridad Portuaria.

—Yo no lo conocía, no sabía quién era.

En cambio, no pueden alegar ignorancia los dirigentes de Més, dado que Neus Truyol y Antoni Alorda forman parte del Consejo de Administración a las órdenes de Gual. Se supone que, cobrando novecientos euros por reunión mensual, debían transmitir a su partido el funcionamiento de la institución.

Otros perceptores de los novecientos euros mensuales son Marc Pons, Pilar Costa que ayer se proclamó ignorante en jefe pese a los registros de la Guardia Civil en Eivissa, o Carmen Planas. En fin, María Dolores Ripoll Martínez de Bedoya ejerce la asesoría jurídica, expresión que adquiere tintes tenebrosos con motivo de los acontecimientos de ayer. Salvo que ella sea la primera denunciante, no mostraba la misma beligerancia en los consejos que al decretar que "Hacienda no somos todos" para salvar a la Infanta.

Gual ofreció sobradas muestras de su quehacer habitual durante su primera etapa presidencial, que justificaba de sobras un discreto relevo que no humillara al Govern. Sin embargo, ahí va la respuesta del Consolat cuando se planteó la continuidad en un nuevo mandato:

No vemos ninguna razón para no mantenerlo en el cargo.

Clarividencia, desde luego, y otra prueba de que los dioses persiguen la soberbia con más furor que los crímenes. Todas las partes implicadas preferirían hoy un relevo, o que la etapa de Gual al frente de la Autoridad Portuaria no hubiera empezado nunca. Hasta el Gobierno de Rajoy, poco sospechoso de combatir la corrupción, tardó más de un mes en incluir el plácet al mallorquín en el Boletín Oficial.

Armengol apostó con un exceso de energía por Gual. La misma que en 2016 le llevó a declarar con motivo del nonagésimo aniversario del Club Náutico de Eivissa, que "me dejaré la piel para que cumplamos noventa años más". Esta entidad era registrada ayer por la Guardia Civil, tras repetidas sentencias del TSJ contra la renovación de la concesión a cargo de Ports. En aplicación de la presunción de inocencia que Gual no suele conceder con excesiva generosidad, cabe consignar que el presidente de la Autoridad Portuaria ha actuado siempre de acuerdo a sus principios. Ahí nadie se atrevería a desmentirle.

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