El coronavirus ha tenido unos efectos devastadores desde el punto de vista de la salud para muchas personas, pero al mismo tiempo ha ido acompañado de un desplome en las ventas de tabaco que se registran en las islas, vinculado a la ausencia de turistas y de las compras que éstos hacían, pero también al fuerte recorte en el gasto que están aplicando los residentes. Durante los primeros cinco meses de este año, este descenso en la adquisición de cigarrillos se cifra en un 30%, y hay que recordar que el consumo de este producto se vincula a numerosas enfermedades, algunas tan graves como el cáncer de pulmón.

El coronavirus fulmina la venta de tabaco

Los datos del ministerio de Hacienda cifran en 21,1 millones de cajetillas las ventas de cigarrillos en Balears durante esos cinco primeros meses del año, con la citada caída del 30,6% respecto al mismo periodo del ejercicio anterior, cuando se alcanzaron los 30,5 millones. Un dato relevante es que este descenso es tres veces más intenso que el que se ha dado en el conjunto de España, donde el recorte medio de las ventas se cifra en un 10,5%.

Otro aspecto a destacar es que aunque es la venta de cajetillas de cigarrillos el elemento más relevante relacionado con la comercialización de tabaco, la caída en las ventas se registra en todas sus modalidades.

De este modo, entre enero y mayo se han vendido en el archipiélago 16,2 millones de cigarros, cuando en el mismo periodo de 2019 se habían alcanzado los 18,6 millones, lo que supone una reducción del 12,5%.

En el caso de la picadura para liar, en esos cinco meses se han comercializado en las islas 85.236 kilos, frente a los 115.740 del pasado ejercicio, con una reducción muy notable del 26,3%.

Finalmente, en el caso de la picadura para pipa las ventas de esos primeros cinco meses de este año han sido de 9.557 kilos, por debajo de los 10.448 de 2019, en este caso con la reducción más moderada, de un 8,5%.

Impulso al descenso

Balears llevaba unos años mostrando una evolución a la baja en la comercialización de tabaco, aunque con intensas denuncias por parte de algunas asociaciones por considerar que todavía se registraba una excesiva permisividad en relación a su consumo en lugares públicos, pero la Covid-19 y las restricciones que se han aplicado en la llegada de visitantes, además de la reducción en el gasto de los residentes, han provocado que el descenso de este año no tenga precedentes, muy superior a la media estatal.

Hay que tener en cuenta que el hábito de fumar se vincula al origen de una treintena de enfermedades, como problemas cardiacos y pulmonares.