La Selectividad más atípica de la historia de las islas se inició ayer con un mes de retraso debido a la pandemia de la Covid-19 y con unos 4.500 alumnos de Mallorca dispersados en 15 recintos, frente a los cuatro en los que se hacían los exámenes antes del virus. La llamada Prueba de Bachillerato para el Acceso a la Universidad (PBAU) comenzó a las 9 horas sin las habituales aglomeraciones porque se establecieron horarios escalonados de entrada, por la distribución de los estudiantes en 142 aulas en toda la isla y por el cambio de orden de las materias, ya que se empezó con dos de las optativas para evitar que hubiera más gente a primera hora.

La jornada inicial transcurrió "con total normalidad en esta nueva normalidad", como afirmó la vicerrectora de Estudiantes de la UIB, Rosabel Rodríguez, quien relató que la única incidencia, ya prevista, fue que un alumno tuvo que hacer los exámenes aislado. "Había estado en contacto con una persona que dio positivo y le hicieron dos test PCR, que dieron negativo, el último ayer", detalló. "Por prevención" y siguiendo las instrucciones de los responsables de la Covid en el Govern, "realiza los exámenes aislado, solo en un aula del Campus de la UIB". Se han habilitado espacios para este fin en los 15 edificios donde hoy y mañana prosigue la PBAU.

Algunos de los recintos son tan significativos como el aeropuerto de Son Sant Joan, el Palacio de Congresos y el velódromo, a los que se suman la Fàbrica Ramis, polideportivos y ocho facultades de la Universitat, cuando antes la Selectividad solo se hacía en los edificios Guillem Cifre y Gaspar Melchor de Jovellanos. De toda la organización y del equipamiento de los inmuebles que no tenían mesas ni sillas se ha encargado la conselleria de Educación.

La distancia de seguridad entre alumnos varía de 1,6 a 1,8 metros aproximadamente, en función de si las mesas son movibles o fijas, como especificó la vicerrectora, que añadió que en general se está cumpliendo el uso obligatorio de las mascarillas mientras no estén haciendo el examen. "Los jóvenes son responsables y saben que nos jugamos mucho, ya que es una concentración masiva de gente. Y si se olvidan, hay alumnos de la UIB colaboradores y personal que se lo recuerda", resaltó. Este año está prohibido prestar material, por lo que numerosos previsores decidieron llevar dos bolígrafos y típex por si se acaba uno.

El atípico curso que han vivido los alumnos a causa del estado de alarma ha dificultado que los de Segundo de Bachillerato estudien en condiciones para las pruebas de acceso a la universidad, pero ayer tuvieron su compensación, como en las demás comunidades autónomas: "Se ha incrementado la opcionalidad. El temario es el mismo, aunque pueden escoger entre más preguntas dentro de un examen. Puede dar la sensación de que es más fácil, ya que antes había una pregunta obligatoria y ahora hay más opciones".