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Construcción

El ladrillo pierde fuerza en sus cuatro motores

Los constructores prevén una fuerte caída de su actividad y empleo a partir del invierno

El ladrillo pierde fuerza en sus cuatro motores

El ladrillo pierde fuerza en sus cuatro motores B. Ramon

La crisis de la Covid-19 está teniendo en estos momentos un impacto relativo sobre las empresas constructoras debido a que se mantiene la inercia de las obras que se iniciaron previamente y que ahora hay que acabar, según señala la gerente de la asociación balear de este sector, Sandra Verger. El golpe más duro se espera para el próximo invierno, ante la previsible caída de nuevos proyectos, sean residenciales, turísticos, de instalaciones empresariales y del sector público. Este colectivo tiene por delante una pérdida de revoluciones de sus cuatro motores debido a la crisis generada por el coronavirus, con el correspondiente deterioro que ello puede suponer sobre el empleo.

El último informe económico presentado hace pocos días por la patronal CAEB ya mostraba que la construcción está siendo la actividad en la que el cambio de tendencia está siendo más acentuado, al pasar de ser en 2019 el que presentaba el crecimiento más solido a mostrar ya los indicios de la caída más acentuada.

Para empezar, Sandra Verger augura un descenso en los proyectos de nuevas viviendas, tanto a causa de la incertidumbre generada en relación a la solvencia económica de muchas familias y su dificultad para acceder a una hipoteca, como por las últimas medidas del Govern recortando el suelo urbanizable que existía en Mallorca, lo que rompe las opciones de disponer de vivienda nueva a precios asequibles en la isla, según lamenta.

A ello suma que el plan para que los hoteles puedan ampliar un 15% sus zonas comuneslos hoteles puedan ampliar un 15% sus zonas comunes no cuenta con los atractivos que se fijaron en el decreto que aprobó el entonces Govern del PP, lo que hace pronosticar que, en un contexto de graves incertidumbres turísticas, serán pocas las empresas de alojamiento que se lancen el próximo invierno a ejecutar obras.

Industria y comercio

Esa misma debilidad de la economía explica que tampoco se espere un número notable de proyectos destinados a la construcción o reforma de otras instalaciones empresariales, sean naves industriales, oficinas o comercios.

Las perspectivas para el cuarto motor, como es la obra pública, también se desploman debido al enorme volumen de recursos financieros que las Administraciones se han visto obligadas a emplear para hacer frente al impacto de la Covid-19, sea para reforzar los recursos sanitarios y de los servicios sociales, las ayudas a la actividad empresarial y a los trabajadores que se han aprobado, y por la caída de ingresos que va a afrontar.

Es por ello que Sandra Verger reclama que se revisen algunas de las decisiones que se han adoptado por parte del Govern para que no frenen la inversión privada.

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