Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

El Consell mete a los muertos en cintura; por Matías Vallés

El Consell mete a los muertos en cintura; por Matías Vallés

El Consell mete a los muertos en cintura; por Matías Vallés

Es un truco viejo, pero funciona. Se anuncia una medida benéfica que no se tiene la menor intención de implantar, pero que consigue la difusión proporcional a su importancia retórica. A continuación se anula la propuesta descartada en principio, aferrándose a argumentos de crisis, solidaridad o pandemia. Se redobla así la promoción sin mover un dedo. Ergo, el Consell de Mallorca, que iba a plantar una tienda de campaña para promocionar la isla en el centro de Berlín, en pleno furor del coronavirus.

La denominada Comisión de Movilidad no se reúne ni una vez al año, lo cual no impidió aventurar una reducción de la velocidad máxima en la Vía de Cintura, descartada antes de ejecutarla. Mejor, postergada, para garantizar la publicidad continuada de la inacción. La clave consiste en instalar en el inconsciente colectivo una honda preocupación de la autoridad, la materialización es lo de menos.

A falta de que la caravana de Vox del pasado sábado demuestre si los coches transmiten el coronavirus, no queda muy clara la conexión entre pandemia y asfalto. Por tanto, la retirada de una medida estrella y que afecta a un millón de mallorquines obedece a una excusa. O se planteó con una frivolidad alarmante, porque es inadmisible la pretensión peregrina de un doble acierto.

Todo lo cual no iría más allá del despreocupado funcionamiento habitual de la Administración, si no mediara el efecto del colapso del tráfico sobre la salud humana. La rama del Consell que aventuró la reducción de la velocidad avala este tipo de medidas por las muertes ocasionadas, tanto por la velocidad como por las emisiones tóxicas de los vehículos.

De hecho, la tan citada y tan poco reunida Comisión de Velocidad podría calcular los fallecimientos evitados según Podemos, por una reducción de velocidad en la autovía. Por tanto, el mantenimiento de los límites actuales se traducirá en unas bajas consensuadas socialmente, pero que eran inadmisibles para un Consell que mete a los muertos en Cintura.

Compartir el artículo

stats