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Opinión

La recuperación en julio, pero de qué año

Francina Armengol y su infalible bola de cristal se aprovechan de la credulidad del Parlament para fijar la recuperación de la temporada turística...

La recuperación en julio, pero de qué año

La recuperación en julio, pero de qué año

Francina Armengol y su infalible bola de cristal se aprovechan de la credulidad del Parlament para fijar la recuperación de la temporada turística en julio. Por lo menos, esta datación sirve para descartar los once meses restantes. Ahora solo falta precisar a qué año se refiere la presidenta.

Profetizar la resurrección para julio de 2020 suena presuntuoso, incluso en labios de un Govern camino de la catástrofe financiera ante el hundimiento este mismo año del Impuesto de Transmisiones Patrimoniales, el de Actos Jurídicos Documentados, el céntimo sanitario, el canon y la ecotasa.

El calendario marca hoy mismo veinte de mayo, que no es julio pero tampoco se le aleja. El balance es de cero hoteles, cero turistas y cero euros, el mismo resultado que mañana. Con la hemorragia comparativa y creciente de cien mil turistas diarios perdidos respecto a 2019.

Se necesita valor para hablar de "temporada" en esas condiciones. "Semitemporada" y gracias, un hundimiento pronunciado desde los casi 17 millones de turistas de 2019 a menos de la mitad. El Govern firmaría cinco millones de visitantes, una cifra racional si no hubiera más de un millón de bocas indígenas a alimentar. Los viajeros tendrán que trabajar duro para que el gasto de su estancia sufrague las necesidades de los nativos.

Además, el fingido entusiasmo de Armengol contrasta con la resignación de los hoteleros, que han renunciado a la temporada a cambio de que los ciudadanos abonen a través del Estado los costes de sus establecimientos. Para el empresariado doliente y yacente, la hipotética "recuperación" de julio se refiere a 2021. Por tanto, lo razonable es aguardar a julio de 2022, si es que la infección vírica y la mucho más mortífera pandemia económica mantienen algo de Mallorca en pie para esas fechas.

En lugar de adentrarse en el futuro incierto, más le valdría a Armengol preocuparse de los datos sanitarios concretos de ayer, con más nuevos contagiados que altas hospitalarias por el coronavirus. Mallorca alcanzó el cero, pero no es un dato irreversible en una pandemia que también aspira a recuperarse en julio.

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