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El catedrático de la UIB condenado por coacciones recurre ante el Supremo

Miguel Beltrán anuncia la casación cuando la sentencia ya ha empezado a cumplirse

La Comisión Feminista de la UIB desplegó una pancarta durante el minuto de silencio por el 25N.

El catedrático de Ética de la UIB, Miquel Beltrán Munar, condenado el pasado 31 de octubre a seis meses de cárcel por un delito de coacciones a su compañera de la facultad de Filosofía Lucrecia Burges, de la que deberá permanecer alejado durante dos años, ha anunciado que recurrirá la sentencia al Tribunal Supremo. El recurso de casación coincide con la ejecución parcial de la sentencia, por parte de la UIB, que ya ha dispuesto que Beltrán trabaje en un edificio situado en Palma, mientras que Burges desempeña sus funciones en el campus, a varios kilómetros de distancia.

Beltrán solicitará la libre absolución, que de ser admitida por el Tribunal Supremo significaría la revocación de la condena de cárcel dictada por la Audiencia y de las penas accesorias.

El catedrático al haber sido penado con seis meses de cárcel y ser un delincuente primario (que no tenía antecedentes hasta ahora) no tendrá que cumplir dicha pena, en caso de que el Alto Tribunal inadmita su recurso o conforme la sentencia de la Audiencia. Si no hubiese recurrido en casación, la pena se le habría dejado igualmente en suspenso.

La jueza de penal 4 de Palma, Francisca Ramis, condenó en primera instancia al catedrático a un año de cárcel por acoso a Burges, pero la Audiencia entendió que los hechos eran unas coacciones, penadas con seis meses de prisión y las accesorias.

Beltrán siempre ha negado los hechos que se le imputan, como acosar a su compañera Burges a través de su compañero sentimental, que estuvo varios años haciendo de secretario personal y asistente para él. Esta persona no fue acusada en el juicio.

El profesor basó su primer recurso en que la jueza Ramis no había respetado su presunción de inocencia.

Protesta: Critican la “inacción” del rectorado en “el acoso a la profesora”

Representantes de la Comisión Feminista de la UIB irrumpieron ayer en el minuto de silencio organizado con motivo del Día contra la Violencia de Género para protestar por la “inacción” de la Universitar en el caso de la profesora de Filosofía acosada por el catedrático Miguel Beltrán. “Seis años de silencio, seis años de violencia”, se leía en la pancarta que desplegaron en presencia del rector, Llorenç Huguet, y otras autoridades universitarias. La UIB ha trasladado a Beltrán al edificio sa Riera.

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