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Entrevista

Markus Knigge: "El alemán no ensucia el mar balear, pero debería ir más allá y financiar su conservación"

"Los plásticos son un problema enorme para los océanos, pero su origen está en la tierra y no es nuestra guerra"

Markus Knigge, director ejecutivo del Blue Action Fund, se encuentra en estos días en Mallorca. Diario de mallorca

Markus Knigge, director de Blue Action Fund, ha aprovechado su estancia en Mallorca para reunirse con su homólogo de la Fundación Marilles, Aniol Esteban, para compartir ideas sobre cómo conseguir la mejor rentabilidad posible de cada euro invertido en la conservación del medio marino. Todo ello siendo conscientes de que los primeros desarrollan proyectos conservacionistas en países en vías de desarrollo con fondos públicos y Marilles persigue mejorar el mar balear desde la iniciativa privada.

P Explíqueme cómo funciona Blue Action Fund.

R Es un fondo que financia con dinero público proyectos de conservación marina que llevan a cabo organizaciones no gubernamentales en los países en vías de desarrollo.

P ¿Qué países ponen el dinero?

R Alemania, a través de su fondo de cooperación internacional, el ministerio de Exteriores de Suecia y la agencia para el desarrollo de Francia. A los dos años de nuestra creación ya tenemos comprometidos 68 millones para proyectos presentes y futuros.

P ¿Y cuántos se están ejecutando ya?

R En estos momentos estamos financiando proyectos por valor de veinte millones que se llevarán a cabo en varios ejercicios. Nos restan asignar otros 48 millones.

P ¿Han solicitado la contribución de España, el país europeo con más kilómetros de litoral?

R Queremos hacer crecer el fondo con la participación de otros países aunque, no, todavía no hemos recabado la participación de España. Aunque no hay ningún motivo para que no participe.

P ¿Qué proyectos concretos se están llevando a cabo?

R Uno en Mozambique, otro en Ecuador y otro en Santo Tomé y Príncipe (pequeño archipiélago en el Golfo de Guinea)

P Concréteme algo más.

R Mozambique es el país africano con la mayor superficie marina protegida, pero carecía de gestión y vigilancia del área. Ahora nuestro dinero servirá para, a través de oenegés locales, gestionar mejor 10.500 kilómetros cuadrados de costa y beneficiar a diez mil habitantes de la zona a través de la pesca y el turismo.

P ¿Financian proyectos de pesca sostenible o de pesca recreativa y deportiva?

R Ambos, porque en muchas áreas protegidas de estos países el sector de la pesca recreativa es muy importante para la conservación marina. Siempre que esté bien gestionada.

P ¿En qué estado se encuentra el medio marino en general?

R Todos los indicadores nos muestran que se encuentra en mal estado. Recibe hasta cinco tipo de presiones: por parte de la pesca profesional, de la pesca recreativa, la contaminación de las aguas, la presión del sector náutico y la presión demográfica. Acabo de estar en las Galápagos y la presión del sector náutico allí es muy fuerte.

P Y, aquí, en Balears, ¿qué problemas provoca la náutica?

R (Toma la palabra Aniol Esteban) Erosiona el fondo marino con sus anclas, perjudica los sistemas más cercanos al litoral, donde se encuentra la mayor diversidad, genera aguas sucias, ruido y aglomeración. Y con ella, el riesgo de accidentes.

P ¿Qué áreas marinas es prioritario proteger?

R Hay puntos calientes con mucho volumen de biodiversidad que hay que proteger. Entre ellos te citaría el canal de Mozambique, el triángulo del coral que conforman Australia, Indonesia y Papua Nueva Guinea y la costa oeste de África, desde Senegal hacia arriba. A veces nos preguntan por qué euros de impuestos alemanes pagan estos proyectos.

P ¿Y qué responden?

R Que en estas zonas hibernan aves que luego emigran a Alemania o que consumimos recursos pesqueros que se generan en ellos.

P ¿Le parece lícito decir a países en desarrollo cómo deben gestionar sus recursos cuando nosotros hemos agotado los nuestros?

R No decimos a nadie qué han de hacer. Las oenegés nos proponen proyectos que deben cumplir dos condiciones: mejorar el medio marino y la calidad de vida de las personas que viven en la zona.

P ¿Qué medidas proponen para reducir la presencia de plásticos en el mar?

R Los plásticos son un problema enorme para los océanos, pero su origen está en la tierra. Y ya existen mecanismos para mejorar los diseños industriales. Esa no es nuestra guerra.

P ¿Cómo puede el medio marino atenuar los efectos del cambio climático?

R Si se mantienen en buen estado, los hábitats de fanerógamas marinas captan carbono y previenen las torrentadas, como los manglares protegen los sistemas costeros y eliminan CO2. Cuanto mejor sea el estado del medio marino, mejor tolerará el impacto del cambio climático. El avance de la industria permitirá, por ejemplo, reducir a las mitad las emisiones de metano alimentando al ganado con algas.

P ¿Qué les diría a sus conciudadanos alemanes para que preserven mejor el mar balear que tanto aman?

R Creo que el ciudadano alemán está bien concienciado para no ensuciar el mar con plásticos u otros residuos, pero debe ir un poco más allá. Por ejemplo, exigiendo que el pescado que pide en un restaurante se haya pescado de forma legal, con métodos sostenibles y que sea de aquí. O financiando proyectos de conservación locales. A veces damos por sentado que tendremos un mar limpio. Hay muchas formas de señalar el valor de las áreas protegidas.

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