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Diario de Mallorca

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Entrevista

Carlos Duarte: "Se machaca a la sociedad con mensajes demasiado negativos sobre el cambio climático"

"En Arabia Saudí tengo una amplia libertad para investigar, aquí me lo impedían las trabas administrativas"

Carlos Duarte considera que hay "un doble rasero" en Europa cuando se habla de Arabia Saudí. hugo gallent

Carlos Duarte (Lisboa, 1960) ha hecho un alto en su trabajo en la Universidad de Ciencia y Tecnología Rey Abdulah de Arabia Saudí para descansar en Mallorca. Residió en la isla hasta 2015, cuando dejó su plaza en el IMEDEA para iniciar su aventura asiática. El viernes ofrecerá una conferencia en el Colegio de Abogados de Palma titulada 'Reconstruyendo la diversidad', organizada por la Fundación Marilles.

P ¿Qué escucharán los asistentes a su conferencia?

R Me preocupa el discurso negativo que emana de la ciencia sobre el estado del océano porque es una narrativa deprimente. Las noticias negativas se exageran y las positivas no llegan a ser conocidas por el público. Hace veinte años que se adoptan políticas positivas para el Medio Ambiente y empieza a haber efectos positivos que no se celebran suficientemente. Por ejemplo, han mejorado los excedentes pesqueros de especies que se habían dado casi por extinguidas. También se han recuperado praderas de posidonia. En 2050 volveremos a tener unos océanos con abundancia de vida y ecosistemas plenamente funcionales.

P ¿Los efectos del cambio climático en los océanos no son irreversibles?

R El cambio climático va agravándose. Los objetivos de los acuerdos de París para 2050 no van a revertirlo, pero sí lo contendrán en un nivel que puede ser compatible con océanos saludables.

P ¿Qué tiene que preocupar a quienes viven en una isla?

R La mayor vulnerabilidad es el nivel del mar. La horquilla más alta del abanico prevé una subida de hasta dos metros para finales de este siglo. Ese es el peor de los escenarios y si se cumple se perdería el territorio que da más valor a la economía de las islas, que es la franja costera. Y como en otros lados habría que adaptarse a temperaturas extremas. Ya estamos viendo que cada verano hay noches más cálidas. También habrá años con sequías e inundaciones extremas.

P ¿Y estamos a tiempo de esquivar ese escenario?

R Sí. La trayectoria actual no es mala. Estados Unidos se ha retirado de los Acuerdos de París, pero muchos Estados y ciudades están reduciendo las emisiones al ritmo requerido con un despliegue de energías renovables que vemos en otras partes. También existe ya tecnología para capturar CO2. El coste ahora es demasiado alto, pero en los próximos años se desarrollará y retiraremos CO2 de la atmósfera en lugar de añadirlo.

P Lo habitual es escuchar diagnósticos bastante más catastrofistas.

R Existe una pedagogía errónea. El planteamiento es presentar al público los peores escenarios posibles para obligarlo a reaccionar. Pero es al revés; cuando se machaca a la sociedad con mensajes excesivamente negativos, las personas acaban pensando que es irreversible y no hacen nada para darle la vuelta.

P¿Qué está investigando en Arabia Saudí?

R Allí tengo una amplia libertad de investigación, pero el mandato de centrarme en el Mar Rojo. Es un mar poco estudiado y posiblemente el mejor conservado. Mi narrativa positiva tiene que ver con que todos los días veo el estupendo estado de conservación de los corales del Mar Rojo. Pero en prensa leo que se han muerto o se van a morir. Ahora se está produciendo una invasión constante de especies originarias del Mar Rojo hacia el Mediterráneo a través del canal de Suez. Eso está produciendo una 'tropicalización' de la cuenca oriental del Mediterráneo que se está extendiendo hacia las Baleares. Lo estamos investigando con el IMEDEA.

P¿El sueño de un científico es poder investigar sin límite presupuestario?

R Me importa menos el componente presupuestario que el intelectual. Aquí no tenía tiempo para investigar porque las trabas administrativas me impedían ejecutar los presupuestos ya aprobados para contratar personal o comprar equipos. Allí no tengo esas limitaciones presupuestarias, pero tampoco trabas administrativas. Y puedo dedicar todo mi tiempo a investigar.

P¿Le plantea algún conflicto moral investigar en un país en el que hay un déficit tan grande de democracia y libertades?

R El año pasado causó un tremendo impacto internacional el asesinato de un periodista, Jamal Khashoggi, en el consulado saudita en Turquía. Pero en las mismas fechas una periodista rumana que trabajaba en la televisión nacional de su país fue violada y asesinada después de emitir un reportaje en el que implicaba al primer ministro en asuntos de corrupción. Ese primer ministro es hoy el presidente de turno de la Unión Europea. Anteriormente también fue asesinada una periodista en Malta por un reportaje sobre corrupción. Todos estos sucesos son dramáticos, pero hay un doble rasero.

P ¿Cómo encaja la ciencia en un país tan religioso?

R En Ciencias Marinas tenemos 35 estudiantes sauditas, todas mujeres. Susana Agustí, que fue investigadora en el IMEDEA, es la primera mujer profesora de Ciencias Marinas en todo el país. Y yo gradué a la primera doctora con una tesis de Ciencias Marinas de toda Arabia Saudita. Eso es ayudar a cambiar el país. Así que no me plantea ningún problema trabajar allí porque hago aportaciones positivas desde el punto de vista social. Ahora España está vendiendo seis fragatas a Arabia Saudita, a lo mejor habría que pensar ese tipo de aportaciones.

P ¿Hay que limitar la llegada de cruceros a Palma?

R El gran problema es la cantidad de emisiones contaminantes que generan. Normalmente no están dotados de energía limpia y contribuyen mucho más que todo el tráfico de Palma a contaminar. Habría que calcular qué volumen de cruceros pueden acoger las islas y fijar límites de emisiones para que puedan acceder a nuestros muelles. Uno de estos buques emite en un día diez veces más que todo lo que emiten los vehículos que circulan por nuestras calles en una semana.

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