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Cien millones de preferentes y la obra social de la Caja, en el aire por Son Bordoy

Sa Nostra utilizó una filial que estuvo domiciliada en las Islas Caimán para captar dinero de clientes

La querella de Bankia por la operación Atela (la venta en 2010 por Sa Nostra de su principal patrimonio inmobiliario a la empresa del mismo nombre) desvela que la desaparecida caja de ahorros sacó al mercado una emisión de cien millones de euros en preferentes a través de una filial, Sa Nostra Preference Limited, domiciliada hasta 2005 en el paraíso fiscal de las Islas Caimán. Cuando esa empresa fue translada a España pasó a denominarse Sa Nostra de Participaciones Preferentes SAU.

Pere Batle y Pau Dols, máximos gestores de Sa Nostra en 2010, tenían un serio problema con esas preferentes: las pérdidas causadas a la caja por la operación Son Bordoy (el presunto descuadre de más de cien millones de euros por urbanizaciones frustradas) impedían abonar a los tenedores de las preferentes sus atractivos intereses pactados.

El estallido de la burbuja de las preferentes hubiera creado un caos en Sa Nostra, según mantiene la querella. "La falta de retribución de las preferentes hubiera originado, probablemente, un grave daño reputacional a la entidad, la pérdida de depósitos de los clientes preferentes y con ella la precipitación de la declaración de situación de insolvencia que Dols y Batle querían evitar a toda costa", sostiene la denuncia.

Pero no solamente se cernía el serio problema de las preferentes, Sa Nostra, en 2010, no estaba en condiciones de financiar su Obra Benéfico-Social, la finalidad que justificaba socialmente la existencia de cajas de ahorros públicas.

De acuerdo con la querella, "el presupuesto que Sa Nostra tenía establecido para el ejercicio de 2011 de la Obra Social tenía prevista su financiación, fundamentalmente, con una aportación a cargo del beneficio de 2010", algo que estaba en el aire con los 30,83 millones de pérdidas de la operación Son Bordoy.

"La credibilidad de cualquier Caja de Ahorros estriba en su Obra Social, más que por su cuantía, por su imagen. Este era, pues, otro de los motivos por los que los querellados tenían la imperiosa necesidad de que Sa Nostra declarase beneficios a cualquier coste", apostilla la querella de Bankia que investiga la Audiencia Nacional.

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