11 de noviembre de 2018
11.11.2018

La producción de almendra cae un 40% a causa de la Xylella y la meteorología adversa

Los efectos de la bacteria, la sequía, las heladas y las lluvias están provocando el abandono del cultivo por su escasa rentabilidad - Los productores alertan de la baja calidad del fruto por deficiente maduración

11.11.2018 | 02:45
La producción de almendra cae un 40% a causa de la Xylella y la meteorología adversa

Las Cifras

  • 1.000 toneladas: Previsión de la cosecha de este año en Mallorca
    Hace tan solo dos años la producción de pepita de almendra rondaba las 2.500 toneladas. Este año se calcula que superarán por poco las 1.000 toneladas.
     
  • 4€: Precio que cobran los agricultores por un kilo
    El kilo de pepita es de los más bajos de la última década y ronda los 4€ y demuestra la baja rentabilidad del cultivo.
     
  • 41.000 hectáreas de almendros desaparecidas
    15.528 son las hectáreas actuales en producción, cuando hace solo 10 años se contabilizaban 57.287, unas 41.000 se han abandonado

La producción de almendras en Mallorca está cayendo en picado en los últimos años. Los productores consultados apuntan que entre un 30% y un 40% con respecto a 2016 y 2017. Un denominador común para este descenso de producción del fruto seco estrella de Mallorca es la mortífera bacteria de la Xylella fastidiosa, que está afectando principalmente a los árboles más viejos de plantaciones tradicionales. Pero no es el único. El hongo de la madera, la sequía, exceso de lluvias en épocas poco adecuadas, las heladas intensas y el escaso precio y rentabilidad han abocado al abandono de los cultivos. Además de la bajada de producción, los agricultores y cooperativistas están notando que el fruto de este año es de una calidad mucho peor que en el de cosechas de ejercicios anteriores.

Entre los años 2015 y 2016 Mallorca producía del orden de 2.300 toneladas de almendra anuales. Este año se calcula que no llegará a las 1.000, lejos de las 7.000 toneladas que se producían en la isla a mediados de los años 80 y cuya mayor parte se vendía a los turroneros de Jijona, que siempre han considerado la almendra mallorquina la mejor para elaborar sus turrones debido a su sabor y grasa natural.

Antoni Garcies, presidente de Camp Mallorquí, cooperativa que gestiona la mayor parte de la producción de la almendra de Mallorca, aseguró: "No solo es la Xylella, hay otros factores que también han contribuido a la bajada de producción, como es el caso de otras enfermedades y plagas y la sequía o lluvias y frío en épocas no favorables". Garcies hizo especial hincapié en un problema más grave: la baja calidad del fruto. "Estamos viendo que mucha almendra no ha podido madurar adecuadamente por la presencia de algún hongo y naturalmente por la Xylella fastidiosa", apuntó.

Joan Simonet, gerente de Asaja, también explicó la problemática que han encontrado en los campos de almendros: "Nos encontramos con unos árboles viejos que han sido presa fácil de la Xylella y ello está provocando tanto la bajada de producción como la de calidad. Consideramos que las líneas de ayudas para sustituir los árboles afectados no son adecuadas. Se deberían dar ayudas a nuevas plantaciones de variedades más productivas y resistentes a las enfermedades".

Mateu Ginard, director general de Agricultura, indicó que en los próximos años, con la puesta en marcha de nuevas plantaciones de regadío, la producción mallorquina volverá a incrementarse. Ginard recordó que "los principales afectados por la Xylella son los almendros viejos en plantaciones mal cuidadas".

Para revertir esta situación en Camp Mallorquí están trabajando en toda una serie de iniciativas. Según Antoni Garcies: "Estamos apostando por nuevas plantaciones que todavía no están en producción, impulsando líneas de almendra ecológica y de agricultura integrada que nos permitirán mejorar la calidad y la apuesta decidida por la Identificación Geográfica Protegida (IGP)".

La IGP es un sello de calidad y una garantía de que la almendra se ha producido en Mallorca. Lo que ocurre es que entre los productores no está teniendo mucha aceptación y todavía hay muy pocos que se han adherido a este sello, aseveró Garcies.

Abandono masivo del campo

La baja rentabilidad de la almendra, con precios que no superan desde hace años los 4 euros el kilogramo de pepita para los agricultores, ha provocado un importante abandono de los campos de almendros. Esta situación también ha producido que las enfermedades como la Xylella encontraran una presa fácil en los árboles viejos y descuidados.

En la última década, el cultivo de la almendra en Mallorca ha retrocedido en más de 41.000 hectáreas, lo que significa que se han abandonado el 74% de los campos que producían este emblemático fruto seco en la isla.

Entre los años 2004 y 2006, según las estadísticas del Servei de Millora Agraria (SEMILLA) de la conselleria de Medio Ambiente y Agricultura, se contabilizaban 57.289 hectáreas de almendros en producción. En la actualidad solo se contabilizan 15.528 hectáreas de estos árboles a pleno rendimiento.

Las estadísticas de la conselleria de Agricultura de 2016 hablaban de la existencia de casi 9.000 hectáreas de almendras que no se recolectan o solo están destinadas a consumo de sus propietarios. Son unos cultivos que han desaparecido de los datos oficiales de la Unión Europea por su escasa producción y rentabilidad. En los años 90, la almendra se convirtió en un complemento económico de la actividad agraria y no quedaban plantaciones sin recolectar. Los precios actuales hacen inviable la cosecha para muchos propietarios, que además son solo agricultores a tiempo parcial o aficionados.

Por otra parte, la desaparición de los almendros o su concentración en grandes plantaciones de regadío, puede provocar un cambio paisajístico de mucho calado en Mallorca. Hay que recordar que la imagen de los almendros en flor por toda la geografía mallorquina es una de las más emblemáticas de la isla y que ha servido para la promoción turística de Mallorca a nivel mundial.

Positivos: Vidal eleva los árboles infectados por Xylella a 817

Los positivos por Xylella fastidiosa siguen aumentando. Esta semana el conseller de Medio Ambiente y Agricultura, Vicenç Vidal, elevó los árboles que han dado positivo por estar infectados de Xylella fastidiosa a 817, la mayoría de ellos en Mallorca.

Si bien el conseller no detalló las variedades afectadas, es público y notorio que los almendros son una de las especies que más están sufriendo por los ataques mortíferos de la bacteria junto a los viñedos y olivos.

A finales del pasado mes de octubre habían sido detectados positivos en 800 muestras de 21 especies huéspedes diferentes en los análisis del Laboratorio Oficial de Sanidad Vegetal, desde que se descubrió el primer caso en octubre de 2016. Esta semana Vidal ha elevado la cifra a 17 casos más.

En datos anteriores, en Mallorca se había detectado la presencia de la bacteria en 146 almendros, 117 acebuches, 54 viñas, 35 olivos, 18 higueras, 15 polygala, 7 romeros, 4 fresnos y 4 aladiernos, 3 cerezos, 2 lavandas, y 1 positivo en acacia , aulaga, jara negra, retama, nogal, adelfa y ciruelo.

El almendro, al ser el árbol más abundante en la isla de las especies susceptibles de estar infectadas, es la variedad que mayor número de positivos está dando. Agricultura trabaja en nuevas variedades de almendros que sean mucho más resistentes a los efectos de la Xylella fastidiosa.

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