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Perfil

Fraude y lujo regados con Moët

El prófugo Carlos García Roldán en una imagen colgada en la web de Lujo Casa.

El prófugo Carlos García Roldán en una imagen colgada en la web de Lujo Casa. lujocasa.com

"En esta página doy la cara para todos los desconfiados que piensan cosas raras. Si quieren saber mi DNI, solo hace falta que venga y compren una vivienda nueva". De esta guisa se presentaba Carlos García Roldán, nacido en Calella de la Costa hace 46 años, el dueño de Lujo Casa y artífice, presuntamente, de una de las mayores estafas inmobiliarias de Balears. Al contrario de su proclama en su página en internet, García Roldán se encuentra en busca y captura desde que desapareció el pasado mes de mayo sin dejar rastro con dos centenares de damnificados. Las pesquisas de la Guardia Civil apuntan a que podría haberse refugiado en Colombia.

En un ejercicio de cinismo, García Roldán presentaba en el portal de Lujo Casa un "código de buenas prácticas". "Sé que comprar sobre planos la mayoría de las veces crea incertidumbre. En esta página web voy a poner los documentos para que todo futuro comprador pueda ver el estado actual de cada obra". Nada más lejos de la realidad. En la inmensa mayoría de los casos no disponía de los solares ni había tramitado licencia alguna para la construcción de las viviendas prometidas.

Su falsa apariencia de seriedad quedó desmontada por el mismo en las redes sociales. Carlos García Roldán aparece en numerosas fiestas donde las botellas de champán francés están omnipresentes.

De acuerdo a su perfil descrito por él mismo, desde los 19 años empezó a trabajar por cuenta propia en la hostelería y desde 1999 se inició en el mundo de la construcción. "Empecé a comprar solares y construía edificios y vendía los pisos", aseguraba. Una descripción en las antípodas de la realidad. Ni si quiera se libró su suegro de sus malas artes. Le estafó 37.500 euros y fue condenado a un año de prisión en Cataluña, aunque no llegó a pisarla.

Su socio en el mundo inmobiliario era el italiano Michele Pilato. Su empresa Mallorca Investment aparece vinculada de manera indisoluble a Lujo Casa. Buena prueba de ello es que compartían sede en el número 39 en la calle Cardenal Rosell, en el barrio palmesano del Coll den Rabassa. De hecho, allí ha permanecido hasta el pasado mes de mayo, momento en el que Carlos García Roldán se dio a la fuga. A partir de este momento, se instaló en el número 278 de la avenida de Joan Miró en Cala Major.

Frente al perfil del hombre hecho a sí mismo que presenta Carlos García Roldán en su web, Michele Pilato presume de hablar cuatro idiomas y de haber cursado estudios en la Universidad de Columbia en Estados Unidos.

Los intentos ahora de Michele Pilato por desvincularse de los presuntos fraudes perpetrados por Carlos García Roldán, tras el registro de su inmobiliaria y su detención, contrastan con sus frecuentes apariciones juntos en las redes sociales donde comparten innumerables fiestas, en las que ambos presumían de un elevado tren de vida regado con Moët.

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