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Ciencia

Los pulpos, reyes de la adaptación

Los octópodos tienen la capacidad de producir unas moléculas que evitan el daño celular que causan los contaminantes medioambientales

Un pulpo ´alojado´ en un residuo de una zona degradada.

Un pulpo ´alojado´ en un residuo de una zona degradada. pablo arechavala

"Los pulpos pueden vivir en ambientes muy bien conservados, en litorales con las aguas cristalinas, y también en el interior de puertos o en otros lugares muy contaminados. Por eso realizamos este estudio, para saber qué les hace ser tan resistentes a todo tipo de hábitats", explica el doctor Pablo Arechavala López, investigador principal de este estudio realizado por el Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados (IMEDEA) de Esporles.

"Son unos animales muy inteligentes, saben adaptarse a cualquier sitio y son capaces de introducirse en los lugares más estrechos e inimaginables", continúa el investigador principal.

Esta capacidad adaptativa fue el detonante que le llevó a embarcarse en este estudio. "Queríamos saber qué les hacía tan resistentes y hemos descubierto que tienen la capacidad de producir unas moléculas con las que se sustraen del daño celular que les pueden causar los contaminantes presentes en el medio ambiente", explica el doctor Arechavala.

Es el primer estudio de este tipo que se ha hecho en el Mediterráneo, se congratula este investigador, que corrobora que la masiva presencia de estos moluscos cefalópodos en una zona es un claro síntoma de que se trata de un ambiente degradado en el que sus principales depredadores -el mero, la dorada, el dentón- brillan por su ausencia o están en franca decadencia.

"Sí, al desaparecer sus depredadores, el pulpo se convierte en el depredador primario. Además son capaces de adaptarse perfectamente a los ambientes degradados y usar los residuos sólidos depositados en el fondo del mar, como puede ser una lata, para utilizarlos como cobijos o cuevas", revela el investigador principal de este estudio realizado por el centro de Esporles.

"Además, los pulpos se alimentan fundamentalmente de bivalvos y de cangrejos, animales que proliferan precisamente en las zonas del litoral que están más contaminadas", añade el doctor Arechavala.

Usando un lenguaje más científico, el IMEDEA explica que los pulpos "se adaptan a un amplio rango de ambientes gracias a que tienen la capacidad de controlar el posible daño oxidativo desencadenando respuestas de enzimas antioxidantes".

El centro investigador mallorquín ha analizado las glándulas digestivas de pulpos capturados en diferentes zonas del litoral isleño. Y ha constatado que aquellos que habitaban en los lugares más sometidos al impacto humano y, por tanto, más degradados (como el Port d'Andratx o Magaluf) mostraban una mayor actividad enzimática comparada con la que tenían otros ejemplares capturados en ambientes más preservados como puede ser la reserva marina de Cap de s'Enderrocat en la Bahía de Palma.

Además, en los pulpos capturados en las zonas más degradadas los investigadores hallaron unas proteínas que se unen a los metales para prevenir el estrés oxidativo del organismo, esto es, una suerte de estrategia de desintoxicación.

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