La formación inicial que reciben los maestros de Balears es "mejorable". La Universitat y el Govern así lo admiten y por eso han acordado una serie de medidas para mejorar los grados de Educación Infantil y de Primaria que empezarán a aplicarse el próximo curs0. Para empezar, entrar en estos estudios será algo más difícil ya que habrá menos plazas (en total, la reducción es del 25%) y, como consecuencia, subirá la nota de corte.

En Primaria, se 'pierden' 65 plazas: el curso 2017-2018 solo podrán entrar 200 alumnos de nuevo ingreso. El grado de Infantil pasa de tener 120 plazas a ofertar cien. La nota de corte subirá. Este curso, en Infantil fue de 6,328 y en Primaria de 5. "Son notas bajas", reconoció ayer la vicerrectora de Docencia, Dolors Forteza.

Además de limitar el acceso, la reducción supondrá una bajada de ratios con lo que "mejorará la formación y será más personalizada". Este año todavía hay grupos en Educación con hasta 90 alumnos.

El conseller de Educación indicó ayer que esta reducción es "un primer paso" y reconoció que su margen de maniobra para mejorar estos grados es limitado ya que los planes de estudio dependen del Ministerio.

Sobre los accesos, y aunque no quiso hablar de vocación, March señaló que todo aquel que quiera ser maestro ha de ser consciente de que esta profesión "implica una serie de compromisos con la enseñanza y el aprendizaje".

¿Cuál sería el siguiente paso tras la reducción de plazas? Pruebas específicas al margen de Selectividad, una opción en la que está trabajando la facultad de Educación, según indicó Forteza, quien señaló que en otras comunidades y en varios países europeos ya existen este tipo de pruebas.

Otra opción que también se contempla aplicar dentro de dos cursos es que a los aspirantes a entrar en Magisterio se les exija más en determinados exámenes de Selectividad (por ejemplo, en lectoescritura y en competencia matemática).

Ejemplos de otras CCAA

En Madrid y en Cataluña a los aspirantes a entrar en Magisterio se les pide una nota mínima de 4 en el examen de lengua de Selectividad. Según analizó el departamento de Pedagogía Aplicada y Psicología de la Educación en 2015, aplicando estos parámetros a los alumnos de 1º de Magisterio de la UIB de aquel año, un 24% de los aspirantes hubiera quedado fuera. Si fuera obligatorio obtener un 5 en Matemáticas, casi el 40% no hubiera logrado entrar en los grados para maestro.

El rector de la UIB, Llorenç Huguet, razonó que estos cambios no podían aplicarlos ya el próximo curso porque hay que informar a los alumnos con tiempo para que puedan prepararse las pruebas.

El director general de Política Universitaria, Juanjo Montaño, valoró además que al reducir las plazas "se redimensionará" el número de titulados que se gradúan en la UIB cada año, ajustándose más a las necesidades reales de la comunidad autónoma.

El grupo mixto UIB-Conselleria ha acordado otros dos bloques de medidas que también entrarán en vigor el próximo curso: sobre las prácticas y sobre el profesorado de estos grados.

Respecto a las prácticas (sesiones que los estudiantes de 3º y 4º curso hacen en los colegios bajo la supervisión de un tutor), el próximo curso se realizarán solo en "centros de referencia, reconocidos por su talante innovador, carácter inclusivo y un proyecto educativo de centro consolidado".

Educación hará ahora una lista con estos centros. Se fijarán por ejemplo en los que se presentaron a la convocatoria de los planes de innovación y mejora educativa. "La idea es que el modelo a seguir sea positivo y que aprendan de escuelas que no sean del siglo pasado", explicó Forteza. Además el funcionamiento en general de los practicum está siendo revisado y se estudian mejoras.

Actualizar al profesor del grado

El otro eje de actuación son los propios profesores que se encargan de formar a los futuros maestros. Por un lado, se buscará la "actualización" de los profesores del grado con planes de formación (financiados con 18.000 euros por la Conselleria) para que se empapen de "metodologías innovadoras". Además, Educación se destinará 12.000 euros a una convocatoria de ayuda para investigar cómo mejorar la formación inicial de los maestros.

Respecto al profesorado asociado, la Universitat priorizará la contratación de aquellos que tengan experiencia real en colegios. De hecho, se darán facilidades para que maestros en ejercicio puedan trabajar como asociados, "en vez de personas recién tituladas".

También se revisará el proceso de asignación de profesorado permanente, buscando que solo den clases los docentes que, pese a ser de departamentos de otras facultades, tienen efectivamente un perfil adecuado para impartir docencia y son capaces de enseñar, además de contenido, didáctica.