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Indignación de los autocaravanistas por la escasez de estacionamientos

"Aunque solamente vayamos a aparcar la caravana para consumir, nos arriesgamos a elevadas multas"

Varias autocaravanas estacionadas.

Varias autocaravanas estacionadas. H. Gómez

Multitud de autocaravanistas acuden los fines de semana a la playa de Alcanada, en Alcúdia, donde han encontrado un lugar que se adecúa a sus necesidades.

A pesar de las comodidades iniciales por las que este tipo de turistas se decantaron por las autocaravanas, los problemas y los inconvenientes son cada vez más numerosos. Y es que, según cuentan, "poco a poco se nos va prohibiendo el acceso a las áreas turísticas". Así, los problemas de aparcamiento son muchísimos, pero ya no solo en el sentido de pernoctar en un lugar o pasar el día en una cala, sino que en muchas zonas ni siquiera se les permite aparcar sus vehículos.

Unos turistas cuentan su experiencia: "Normalmente, cuando nos íbamos de la playa nos parábamos a cenar en algún restaurante de Puerto de Alcúdia o Playa de Muro, pero últimamente están poniendo carteles que nos prohíben estacionar, por lo que, aunque solamente vayamos a aparcar la caravana para consumir en un establecimiento, nos arriesgamos a elevadas multas", apuntaban.

Esta situación genera entre el colectivo de autocaravanistas una indignación creciente.

Según explican estos usuarios: "Entendemos que si sacamos mesas y sillas en medio de la vía pública o generamos aglomeraciones somos una molestia". Agregan que "de ahí a que ni siquiera podamos estacionar la caravana, que al final genera el mismo efecto que cuando un residente aparca su vehículo para ir a la playa o incluso hacer la compra, hay una gran diferencia".

Tal es la situación que muchos de ellos comienzan a utilizar furgonetas como si fueran autocaravanas, pues, de esta forma, quedan libres de este tipo de prohibiciones. En estos casos, la imaginación es la protagonista, pues se trata de convertir un vehículo utilitario en un hogar portátil. Es el caso, por ejemplo, de unos turistas que pasaron el fin de semana durmiendo en un remolque.

Así, expresan que, en estos momentos, algunos de los pocos lugares de la isla donde se les permite estacionar son Lluc, Cala Agulla, sa Comuna de Lloret o la playa de Alcanada.

Dada la situación escasez de lugares donde aparcar, muchos explican que "de momento, seguimos viniendo a Alcanada, antes de que lo prohíban". Sus protestas van más allá, piensan que su tipo de turismo perjudica a las cadenas hoteleras y que, por esa razón, poco a poco se les va vetando el acceso a las zonas de gran afluencia turística.

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