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Crónica

Armengol tomará posesión en el patio

La socialista suprime un misil directo a Bauzá, que pasa de saludarla y le deja una exposición en la Lonja que obliga a trasladar la ceremonia del jueves al corralito del Consolat

"Mucha suerte", le deseó al conseller in péctore Martí March la todavía titular de Educación Núria Riera.

Ni azul ni rojo. El cuaderno de Alberto Jarabo tiene las tapas negras y lleva impreso el lema Star Wars. "Es que empieza la guerra", sonríe el líder de Podemos, que esta mañana se estrena como parlamentario en la tribuna y replicará a Francina Armengol, por lo que tomó notas de todo el discurso.

Ayer los diputados ya tenían escaños asignados y no hizo falta pedir asientos prestados a los rivales; los morados copan ahora todo el centro del hemiciclo, de modo que los tres parlamentarios de El Pi han tenido que repartirse. Jaume Font y Maria Antònia Sureda se sientan junto a Podemos; a Josep Melià le ha tocado estar en la bancada del PP. Peor les hubiera ido tener que ir al ´gallinero´, en lo alto de la grada popular, como planteó inicialmente Xelo Huertas. Pero Font es un veterano del lugar -"siempre se vuelve al lugar del crimen", le saludó bromista otro histórico de la casa, Antonio Diéguez, ya solo como oyente-, y supo maniobrar a tiempo sin que se notara. El denostado sitio es ahora para Xavier Pericay y su compañera Olga Ballester, ambos de Ciudadanos.

Por lo visto Armengol tenía pensado entrar a saco, pero desistió en el último momento. "El clamor popular ha entrado en el Parlament. La pesadilla ha terminado. Empieza un tiempo nuevo", así empezaba el discurso original de la líder del PSIB-PSOE, aunque finalmente optó por suprimir el misilazo a José Ramón Bauzá. Quizás porque le vio descolocado ("qué quieres que te diga, me da incluso como pena", se pone sensiblero un rival político en los pasillos al ver la cara de derrota del presidente del PP). Al popular no le debió gustar el discurso, se marchó sin saludar a su sucesora en el Govern. Biel Barceló fue el único no socialista que se acercó a besar a Armengol, y eso que ella prácticamente dedicó todos los guiños a Podemos, que ya le ha demostrado cómo tensar la cuerda floja sobre la que pasean PSOE y Més. La táctica armengolista surgió efecto: Jarabo, Laura Camargo e incluso Huertas. Los diez diputados de Podemos aplaudieron la intervención.

"Tenemos el mandato de rescatar a la ciudadanía y a la política", "la fuerza de la gente", "ahora la gente siente que las instituciones son de todos", "empieza un tiempo nuevo", "creer otra vez en la política", las referencias a Antonio Gramsci, Thomas Pikketty... El cerebro gris de Armengol demostró saberse de memoria el argumentario de Pablo Iglesias y sus autores de cabecera. Junto a la teoría, ella acentuó los gestos de complicidad con sus aliados necesarios, accediendo a sus propuestas -"crearemos una conselleria de Innovación", "haremos un plan contra la pobreza"-.

Para equilibrar la cosa con Més, el discurso incorporó reflexiones del reciente libro de David Abril, Repensem Mallorca, que también debe haberse leído el asesor áulico de Armengol. "Escuchamos el clamor de personas que quieren un modelo más sostenible y más soberano" lleva copyright del diputado e ideólogo econacionalista. Por cierto, desde la debacle electoral de Bauzá el 24-M Abril ha dejado de llevar sus camisetas reivindicativas "y ahora va más modosito", según una popular.

La sesión de ayer propició un tímido apretón de manos del rector de la UIB, Llorenç Huguet, a Martí March, que le miró como si saludara a un desconocido. Desde su Facebook, Nicolau Dols afeó a Armengol que su cita final de Salvador Espriu fuera errónea: "Ens mantindrem fidels per sempre més al servei del nostre poble", leyó ella, pero en realidad el verso es "d´aquest poble". "Debo decirlo", remachó el decano de Filosofía y Letras.

Ya en los pasillos, March el conseller in péctore de Educación se intercambió la cartera con Núria Riera, para ir agilizando. "Ha sido muy difícil", le espetó ella, no sin desearle "mucha suerte".

Suerte también es lo que necesitará Armengol, para que no haya ningún percance y Felipe VI regrese según el guión previsto de su viaje oficial a México. La toma de posesión de la nueva presidenta de Balears se ha tenido que demorar hasta que el rey firme el real decreto de nombramiento y lo publique el BOE. Por precaución el acto se ha fijado para el jueves, pero tampoco podrá celebrarse en la Lonja, que acoge la instalación Glowing Core, dedicada a Ramon Llull, de la artista alemana Rebecca Horn. ¿Mala intención de Antonio Gómez o simple despiste? Socialistas al tanto del ceremonial prefieren "no ser malpensados" respecto al vicepresidente del Govern del PP saliente.

Armengol será formalmente presidenta en el pequeño corral del Consolat, con mucho menor aforo, y donde ya lo hizo Antich en 1999, su primera vez con el Pacto. Ella solo espera no repetir su final.

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