El sindicato de enfermería SATSE denunció ayer que el hospital de Son Espases mantiene cerradas 114 camas, mientras que decenas de pacientes -hasta 32 ayer- “se amontonan” en camillas ubicadas en los pasillos de urgencias.

Un portavoz del IB-Salut respondió que las personas instaladas en las “zonas de espera” eran 17 a las tres de la tarde, si bien admitieron que la cifra podía variar según la hora. La misma fuente añadió que el cierre de habitaciones obedecía a una “estrategia de optimización” de los recursos del centro, y se abrían en función de las necesidades del momento.

El sindicato de enfermería difundió ayer un duro comunicado en el que se denunciaba que, pese a estar bien entrado septiembre, “se mantiene el plan de ahorro estival de la conselleria de Salud”. Este plan de ahorro conllevaría que se mantienen cerradas 114 camas del hospital de referencia de Palma, “mientras en los mismos pasillos de urgencias se amontonan hasta 32 camillas”, aunque el día anterior “había 36 camillas, en un espacio habilitado para 12”.

El sindicato describía la “situación dantesca” que se produce, según los profesionales sanitarios consultados, desde el día 1. También explicaba que la dirección de enfermería, cuestionada por el SATSE, había respondido que no estaba previsto abrir camas próximamente.

Esta situación se repetía, según el sindicato, en el Hospital Comarcal de Inca, donde se mantiene cerrada la Unidad Continua, con 18 camas, mientras 13 personas permanecían en urgencias pendientes de ingreso, y otros diez pacientes estaban en la planta de maternidad pese a no ser madres ni pediátricos.

El SATSE acusó a la conselleria de Salud de despreciar a pacientes y profesionales sanitarios, y criticó “el abandono de la sanidad pública balear por parte de sus gestores, que insisten en cuadrar cuentas mientras los usuarios padecen interminables listas de espera”.

“Optimización de recursos”

Consultado al respecto, un portavoz del IB-Salut manifestó que el cierre de camas no obedece a un plan de ahorro, sino a motivos de optimización de los recursos, algo que se hace en todos los países del mundo. “En verano desciende la actividad y se cierran camas, pero no se hace solo ahora, se ha hecho siempre. Se trata de adecuar los recursos a la demanda. En función de las necesidades, se abren o cierran camas”. Las fuentes informaron de que el número de pacientes que esperan en urgencias depende de la hora, ya que “constantemente hay altas y bajas”.

El portavoz oficial de Son Espases confirmó este extremo. “Entre el 26 de agosto y el 2 de septiembre se han abierto 23 camas. Se van abriendo en función de las necesidades de cada momento, y a partir del próximo día 15 está previsto que se abran 18 camas más”.

Esta fuente reconoció que ayer a primera hora de la tarde había 17 pacientes pendientes de ingreso, instaladas en camas en la zona de espera de urgencias, “aunque a determinadas horas de la mañana puede haber más, hay subidas y bajadas durante todo el día”.

Respecto al hospital de Inca, desde el Ib-Salut señalaron que ayer por la tarde solo quedaban tres pacientes esperando habitación en urgencias, y que ya se habían abierto seis camas más.