Un nuevo director para renovar éxitos. Tras un primer año de aprendizaje, un segundo ejercicio de maduración y este tercero dedicado a recoger los frutos sembrados en el mercado internacional desde su estreno en 2012 , el Jumeirah Sóller, quizá el hotel más lujoso de la isla, inició ayer una nueva etapa en la que se marca como objetivo consolidar su fuerte crecimiento entre la clientela inglesa, alemana, , rusa y suiza, mientras da un paso más con la conquista del cliente mallorquín.

De ello se encargará Jordi Tarrida, nacido en Alemania, hijo de catalanes y enamorado de Mallorca, donde estuvo ligado a las mejores marcas de lujo, como el Arabella en su etapa con Starwood o el Saint Regis Mardavall Resort. Se lo explicaba ayer ilusionado a este diario el propio Tarrida, durante una fiesta a la que acudieron autoridades, proveedores, socios, empresarios y personalidades de la isla. "Desde la inauguración se han cumplido y superado todos los objetivos, gracias al gran trabajo realizado por un equipo de profesionales excepcional. Somos una referencia para clientes de toda Europa. Ahora queremos serlo también para los mallorquines, queremos que nos conozcan, nos visiten y disfruten de nuestros servicios", decía Tarrida, director general de un Jumeirah que ha empezado a dirigir su oferta gastronómica al público mallorquín, con ideas como los martes de mercado de pescado, y los miércoles de tapas y vinos vascos.

A Tarrida le cede el testigo Fernando Gibaja, el ejecutivo que ha pilotado un aterrizaje complejo y exitoso, que ha convertido al hotel de Sóller en el único de Jumeirah en España. En solo tres años ha conseguido que el establecimiento de lujo destaque por su calidad entre los más apreciados por los clientes de la cadena de Emiratos Árabes, justo la región a la que ahora se dirige Gibaja, que dirigirá el Jumeirah Zabeel de Dubai. "Me voy dos o tres años pero tengo claro que cuando vuelva a España viviré en Mallorca. Dejó aquí muchos amigos y la satisfacción de haber conseguido lo que decía el alcalde de Sóller (Carlos Simarro), que el Jumeirah sea una nueva estrella en el firmamento de Sóller", explicaba Gibaja, consciente de que en tres años de Jumeirah el Port de Sóller ha contribuido a que la localidad, sus restaurantes y su comercio estén entre los de mayor calidad de la isla.