Mateo Isern quiso salir ayer a la palestra para dar su versión sobre la polémica de la candidatura de Cort y el hecho que el president del Govern y del PP, José Ramón Bauzá, se negara a proponerle como cabeza de lista. El alcalde de Palma no dejó su habitual tono conciliador para mandar un recado a Bauzá. Le dijo que la “gestión del Ayuntamiento cuenta con el aval de la dirección nacional del partido”, y en especial de Maria Dolores de Cospedal, número dos de Mariano Rajoy.

En el PP nacional están molestos por la campaña de acoso y derribo iniciada por el PP de Balears contra el alcalde de Palma, Mateo Isern. Las altas instancias de Génova 13 pidieron a los máximos dirigentes del PP balear que no hablaran de candidaturas hasta el mes de noviembre. No obstante, desde la dirección regional han incumplido la orden de Madrid con el anuncio de primarias y con las declaraciones del miércoles del president del Govern donde no quiso avalar a Isern como candidato a Cort en 2015.

Fuentes consultadas por este periódico no descartan que la dirección nacional del PP pueda tomar cartas en el conflicto abierto por Bauzá contra el primer edil palmesano y paralizar el proceso de primarias que el secretario general del PP de Balears, Miquel Vidal, confirmó el pasado sábado para los municipios donde exista más de un candidato.

Las declaraciones de Bauzá, donde anunciaba que no pensaba proponer a Isern como candidato y dejaba exclusivamente el tema en manos de la junta territorial controlada por José María Rodríguez, han caído como una jarro de agua fría en Madrid. Todo el mundo sabe que en la calle Génova valoran mucho a Isern y no entienden cómo un alcalde con una gran mayoría absoluta y con gran imagen entre los ciudadanos está sufriendo el acoso del propio partido.

Palma cuenta con la doble condición, según los estatutos del PP, para que Madrid ratifique el candidato popular. Por una parte es capital de provincia y, por la otra, es la ciudad que lidera una comunidad autónoma. Por consiguiente, lo más probable es que desde la calle Génova no permitan las maniobras para buscarle un sustituto al munícipe palmesano.

Isern no descarta ir a primarias

A todo ello, Mateo Isern aseguró ayer: “No descarto presentarme a unas primarias, en caso que se convoquen y sean autorizadas por Madrid”. El primer edil indicó que anunciará su postura cuando sea el momento. A reglón seguido, Isern añadió: “No tendré ningún inconveniente en apoyar a otro candidato que sea mejor que yo. Sin embargo, en estos momentos me siento respaldado por el president, por los afiliados y tengo una relación exquisita con el resto de alcaldes de Mallorca”.

Mientras Bauzá evitaba dar el espaldarazo a la figura de Isern, el alcalde hizo justo lo contrario: “Quiero dejar claro todo mi apoyo al president Bauzá. Está realizando una estupenda gestión y se reconocerá este trabajo en un futuro”.

El alcalde de Palma aseguró que no “se siente desautorizado” por Bauzá y argumentó su afirmación: “Me siento extraordinariamente respaldado porque el president nos dijo que estaba satisfecho del trabajo y la unidad de nuestro equipo de gobierno. Asimismo, la junta territorial de Palma que preside José María Rodríguez señaló que hemos cumplidos más del 70% del programa electoral”.

Isern reconoció que sin el apoyo del partido “nunca hubiera podido ser alcalde de Palma” y añadió que cuando va por la calle recibe el cariño de los ciudadanos y cuando va a las juntas de distrito el de los militantes.

Recordó en varias ocasiones que la candidatura de Palma debe ser avalada por Madrid y afirmó que tiene “una relación estupenda con la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal”. Acto seguido envió un mensaje velado a Bauzá por sus intentos de moverle la silla. Fue un mensaje con buenas palabras, pero significativo el día después de que Bauzá se negó a apoyarle públicamente. “Lo que percibo de Madrid es positivo. Se apoya la gestión del equipo de gobierno en su conjunto, no la mía en concreto”, apostilló.

Isern quiso quitar hierro a las declaraciones de Bauzá, pese a que por su fuero interno no le gustaron nada. El primer edil palmesano indicó que el president tenía “razón” al asegurar que en 2011 él le avaló porque era un desconocido en política y ahora no es la misma situación después de cuatro años en la Alcaldía.