Al margen de cuestiones legales lo que se decide en la demanda de la oposición contra José Ramón Bauzá es si este es un president del Govern para todos o para sí mismo.

Nadie acusa al líder del PP balear de corrupción o de desvío de fondos públicos, lo que se le reprocha es si está libre de ataduras mercantiles para poder ejercer su cargo con ecuanimidad y justicia.

Las incompatibilidades en política, y dentro del funcionariado, sirven para evitar las tentaciones de barrer para casa desde la cosa pública.

No se exige al president y a los consellers del Govern ser unos eremitas con voto de pobreza, pero sí se les pide que renuncien a actividades económicas privadas que les den ingresos y que puedan dar lugar a extrañas mezcolanzas de intereses. Como compensación por estos sacrificios, los cargos públicos reciben sueldos bastante superiores a la media de sus conciudadano.

Al farmacéutico Bauzá le ha ido muy bien en su negocio en los últimos años. Él era alcalde de Marratxí y, coincidencia o no, se instaló junto a su establecimiento una residencia de ancianos concertada, lo que ha disparado sus ventas de medicamentos.

El president puede, y debe, ordenar el pago de las múltiples facturas del ejecutivo, entre las que se encuentran las liquidaciones por las medicinas expedidas mediante recetas de la sanidad pública.

¿Bauzá tiene las manos libres para decidir si se liquida antes a las farmacias que a otros proveedores del Govern? La respuesta ya la ha dado la sala de lo contencioso-administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Balears y se sabrá hoy.

El Govern perdió ayer los nervios a medida que conocía rumores o certezas sobre la decisión del tribunal. Si nos acogemos a los antecedentes del caso Aina Salom, la exconsellera de Sanitat con el Govern del Pacte de Progrés, declarada incompatible por regentar a la vez su departamento y una farmacia, no habría duda alguna sobre la suerte de Bauzá.

Al tribunal le bastaron ayer 90 minutos, lo que dura un partido de fútbol, para consensuar una sentencia que dará que hablar, gane o pierda Bauzá.