Los reyes don Juan Carlos y doña Sofía vivieron uno de sus peores momentos de su larga relación con Mallorca el 30 de julio de 2009. Ese día, la banda terrorista ETA atentó contra la casa cuartel de la Guardia Civil en Palmanova (Calvià) matando a los agentes Diego Salvá y Carlos Sáenz de Tejada.

El primer atentado mortal de ETA en la isla se produjo pocas horas después de que la Reina hubiese abandonado la isla y mientras algunos de sus nietos navegaban en Calanova, a pocos quilómetros del lugar de la tragedia. Las infantas Elena y Cristina también estaban en la isla en el momento de los atentados.

A pesar de la gravedad de la situación, el rey Juan Carlos mantuvo su agenda como estaba prevista e inició sus tradicionales vacaciones en Mallorca solo dos días después del atentado, el 1 de agosto.

Las semanas previas a los atentados se había podido ver a la don?a Sofi?a paseando tranquilamente por el centro de Palma en compan?i?a de su hermana, Irene de Grecia, o en la playa de es Trenc donde llegaron a bordo de la lancha Somni. El Rey tambie?n buscado un hueco en su agenda para supervisar las labores de limpieza y puesta a punto del Fortuna.

El día del atentado, la infanta Elena, junto con sus hijos Froila?n y Victoria Federica, se encontraban en la isla y los duques de Palma se habían instalado hacía pocas semanas junto a sus cuatro hijos -Juan Valenti?n, Pablo Nicola?s, Miguel e Irene- en Marivent.

También Doña Pilar de Borbo?n y su hija Simoneta Gómez Acebo, estaban esos días en urbanizacio?n Sol de Mallorca, donde la hermana del Rey celebró su 73 cumpleaños.