La juez del juzgado de instrucción número 12 de Palma considera que existen indicios de delito que justifican que Katiana Vicens, la secretaria general del sindicato Comisiones Obreras de Balears, sea juzgada por un incidente durante una huelga general. Vicens está acusa de un delito contra los derechos de los trabajadores, en su modalidad más grave, y la fiscalía de Palma solicita que cumpla una condena de cuatro años y medio de cárcel por estos hechos.

Con toda seguridad, según apuntaron ayer fuentes jurídicas, Vicens tendrá que sentarse en el banquillo de los acusados y tendrá que defenderse de los hechos que le imputa la fiscalía.

La líder sindical participó en un piquete informativo que se desarrolló durante la huelga general celebrada el 29 de marzo de 2012. Los representantes de los trabajadores se concentraron en la estación intermodal de Palma, con el objetivo de que los empleados secundaran la huelga y se negaran a trabajar. Según se detalla en la denuncia, Vicens subió a uno de los autocares e intentó convencer al conductor de que no trabajara, si bien no consiguió su propósito. La representante sindicalista alegará que se trató de un piquete informativo, que no hubo violencia y que esta conversación con el trabajador la mantuvo con la presencia de la Policía, que no instruyó ningún tipo de informe.

Sin embargo, fue el trabajador quien denunció que los representantes sindicales le coaccionaron para que no iniciara su jornada laboral y que fueron ellos los que lanzaron un objeto contra el vehículo, que provocó la rotura de una luna. El conductor acudió al juzgado y presentó una denuncia. En la misma, el trabajador identificó a Katiana Vicens como la persona que encabezaba el piquete y fue quien intentó coaccionarle para que se sumara a la huelga general.