Francisco Jiménez Villarejo trabajó a finales de los años 90 como fiscal en Palma. Después pidió destino en Málaga, donde fue nombrado fiscal Anticorrupción, pero en estos momentos es el representante español en la Unidad de Cooperación Judicial de la Unió Europea. Se trata de Eurojust, la agencia de la UE que fue creada hace una década para conseguir la colaboración de los órganos judiciales europeos en la lucha contra el crimen. Su función es, sobre todo, facilitar la cooperación judicial entre las autoridades de los Estados miembros. Jiménez Villarejo estuvo ayer en Mallorca y mantuvo reuniones de trabajo con los magistrados de la Audiencia, con los de instrucción y con los fiscales. El objetivo era explicarles cuáles son las ventajas de Eurojust y detallarles los servicios que puede prestar esta agencia, cuya sede está en La Haya. “Eurojust es un servicio de auxilio judicial con el que se pretende ayudar a los jueces que precisan impulsar una comisión rogatoria en un país europeo. Mientras que la colaboración policial se realiza a través de Europol, los jueces y fiscales contamos con esta agencia de ayuda”.

El fiscal en excedencia señaló que Eurojust se encarga de prestar ayuda a los jueces en la tramitación de órdenes de investigación o búsqueda de activos económicos procedentes de las actividades delictivas. Pero también se preocupa por evitar que puedan producirse conflictos entre estados de la Unión Europea cuando dos jueces están investigando un mismo caso.

Jiménez Villarejo detalló que “España es uno de los países que recibe más requerimientos de colaboración”. En cambio, los jueces españoles apenas utilizan los servicios de esta agencia, pese a que muchas investigaciones les obligan a seguir diferentes pistas en otros países europeos.

Uno de los principales propósitos de Eurojust es localizar el dinero o los bienes que se han financiado con fondos procedentes del crimen. “Los delincuentes no esconden sus ganancias debajo del colchón. Las invierten, sobre todo el paraísos fiscales”. Por ello, cree que una mejor colaboración entre jueces de diferentes países se traducirá en unos mejores resultados en la lucha contra la delincuencia y permitirá localizar con más facilidad el dinero generado en estas actividades ilegales.

Dos ayudas

Aunque no quiso detallar de qué casos se trataba, el fiscal anunció que hay dos juzgados de Palma que han reclamado la ayuda de la agencia. Sin embargo, espera que con la reunión celebrada ayer en Palma se conocerá mejor la estructura de esta agencia europea y se concienciará a los jueces que disponen de esta herramienta que les puede prestar ayuda en una determinada investigación.

Antes de ser nombrado representante español en esta agencia europea, Jiménez Villarejo fue durante seis años fiscal Anticorrupción en Málaga. Entre los casos más importantes en los que participó destaca el caso Minutas, que ha llevado a la cárcel al expresidente del Sevilla, José María del Nido y al exalcalde de Málaga, Julián Muñoz. Dada su experiencia en la lucha contra la corrupción el fiscal reconoció ayer que no le había sorprendido que aparezcan escándalos como el llamado caso Nóos. Detalló que es lógico que estos escándalos económicos se hayan producido en las provincias donde se ha producido un mayor crecimiento urbanístico. Jiménez Villarejo consideró que es admirable que estos casos se puedan investigar y que es necesario que la sociedad reconozca los méritos de los jueces, los fiscales, los policías o los funcionarios de Hacienda que se encargan de impulsar estas complicadas investigaciones.