­El fiscal Pedro Horrach volvió ayer a tomar la palabra y lo hizo en una conferencia que se celebró anoche en el Club Pollença, ante un público que aborrotó la sala. Aunque apenas se refirió a su actuación sobre la investigación de la Infanta, en la recta final de la instrucción, volvió a reiterar que no hay razones jurídicas ni pruebas que justifiquen su imputación. "He intentado tratar a la Infanta como a cualquier otro imputado. Desde el principio mantuve que no había motivos para imputarla. Desde entonces nada ha cambiado para que cambie de opinión", señaló.

Horrach reflexionó en público sobre sus impresiones sobre las actuaciones en la lucha contra la corrupción y los medios legales y técnicos de que disponen los fiscales para investigar los casos. Volvió a afirmar que en el caso Nóos no ha recibido instrucciones de sus superiores jerárquicos y aseveró que siempre ha seguido su criterio en todas las decisiones que ha adoptado. Señaló que la única vez que recibió órdenes de sus superiores fue cuando el anterior fiscal general del Estado ordenó la paralización de la investigación patrimonial de Matas.

Para el fiscal del caso Nóos es necesario que se apruebe una ley que modifique la figura del juez instructor. "Es imposible que un juez que investigue un caso se mantenga imparcial ante un imputado", se?alo el fiscal, que aunque sin citarlo, se refería al juez Castro.

En su exposición ante el público recordó que es el fiscal quien tiene la responsabilidad de defender un caso en un juicio, por lo que tiene que ser también quien determine quiénes son los imputados que finalmente deben sentarse en el banquillo. Por ello cree que ha de ser el fiscal quien debe dirigir la investigación desde el principio y limitar la actuación del juez únicamente para asegurar las garantías del proceso. "El juez no debe estar a la misma altura que las acusaciones, debe de estar por encima", insistió. "España es el único país de Europa donde existe el juez de instrucción", explicó Horrach, que aseguró que los magistrados son los primeros que no están dispuestos a perder este poder que desarrollan en estos momentos. "Es imposible instruir y no prejuzgar. El juez debe estar alejado del caso que se está investigando para tomar las decisiones imparciales que considere. Debe actuar como un árbitro. El juez debe ser independiente de todos, menos de sí mismo". En este sentido, reiteró que la investigación "no puede ser dirigida por una persona que se mantenga ajena al juicio".

En su nueva intervención pública, Horrach volvió a explicar la escasez de medios de que dispone la fiscalía para luchar contra la corrupción y el exceso de exposición pública y critica social que reciben los que dirigen estas investigaciones. Denunció además que únicamente se cuestione la imparcialidad del fiscal cuando hay un político implicado en un caso de corrupción. Cuando es un delincuente habitual no se discute esta imparcialidad.

Ley de financiación de partidos

Horrach también considero necesario un cambio urgente sobre la ley de financiación de los partidos políticos y de las campa?as electorales. Recordó que la fiscalía ha encontrado en Balears dos campañas electorales (no mencionó el partido) financiadas con dinero negro y recordó que por este motivo muchas formaciones buscan fórmulas ilegales para buscar financiación.