Josep Juan Cardona, el primer conseller del Govern Matas condenado a una pena de cárcel por un caso de corrupción, un total de 16 años de condena, ha recurrido al Supremo como última esperanza de salir absuelto del escándalo que protagonizó en el llamado caso Scala. El político ibicenco, que se encuentra en estos momentos en prisión pese a que la condena no es firme, alegó ayer ante el Supremo que fue declarado culpable sin ningún tipo de prueba que le implique en esta trama, que supuso el asalto a los fondos públicos de la conselleria de comercio.

El letrado Miguel Arbona defendió ayer en la vista el recurso que ha planteado ante el Supremo, que se basa principalmente en cuestionar la validez de la declaración de otros acusados, que afirmaron que Cardona participó en la trama corrupta. El letrado no pone en duda que en la conselleria se creó un sistema para desviar los fondos públicos, pero mantiene que se hizo al margen del conocimiento del conseller. Arbona denunció "las situaciones extraordinarias" que se habían producido durante la instrucción, ya que varios de los acusados decidieron cambiar la versión de los hechos después de hablar con la Policía o con la fiscalía Anticorrupción.

En su defensa del recurso, el letrado pidió al tribunal que estableciera los límites de la actuación de un arrepentido y que hiciera lo mismo con las negociaciones y acuerdos que se alcanzaban con las acusaciones. Arbona denunció que la sentencia premiaba de una "forma excesiva" a varios de los acusados, que no habían aportado ningún detalle nuevo a la investigación, pero que se habían comprometido a implicar al conseller Cardona. Denunció la presión que sufrieron varios de los imputados para alcanzar un acuerdo y señaló el caso de Felip Ferré, familiar político de Jaume Matas, que fue detenido hasta en cuatro ocasiones "hasta que decidió alcanzar un acuerdo".

En su defensa del recurso, el abogado de la defensa criticó las palabras que manifestó el fiscal Pedro Horrach durante su informe final, en el que calificó a Antònia Ordinas, exgerente del CEDEIB, de "perfecta arrepentida", que había aceptado su muerte social a cambio de confesar la corrupción en la conselleria.

El abogado dijo que estaba seguro que tanto Antònia Ordinas como Kurt Viaene, exdirector general, habían mentido, ya que pese a que habían alcanzado un acuerdo con el fiscal, manifestaban versiones distintas sobre el método que utilizaban para repartirse el dinero. Sobre Ordinas, denunció que era evidente la animadversión que había demostrado contra Cardona, por lo que se debía poner en duda las declaraciones que hizo y que sirvieron de prueba para justificar la condena contra el exconseller.

También cuestionó el letrado que el juicio se hubiera celebrado, puesto que prácticamente todos los acusados, salvo el conseller, se habían comprometido a confesarse culpables a cambio de pactar las penas de prisión. En estos momentos, además de Cardona, se encuentran en la cárcel Antònia Ordinas, Kurt Viaene y Felip Ferré, aunque con condenas inferiores a las del exconseller.

El fiscal del Supremo, que también intervino en la vista, pidió al tribunal que rechace el recurso de la defensa y, por tanto, confirme la sentencia que dictó la Audiencia de Palma. La fiscalía defendió que se celebrara el juicio pese a que se había alcanzado un acuerdo parcial con casi todos los acusados, pero recordó que el único que no quiso pactar fue precisamente el conseller, que finalmente fue declarado culpable. En su informe el fiscal destacó la calidad de la sentencia que dictó la Audiencia de Palma para justificar la dura sanción contra el expolítico de Eivissa.

Los servicios jurídicos de la comunidad autónoma, que han ejercido la acusación particular, también pidieron la confirmación de la condena. Es la primera vez que el Govern pide al Supremo que se declare la culpabilidad de un exconseller del mismo partido que el actual Ejecutivo. El abogado justificó su actuación como acusación para que se devuelvan los fondos públicos que se malversaron en esta conselleria.

Josep Juan Cardona, lógicamente, no estuvo presente en la vista. Sin embargo, sí asistieron varios de sus familiares.