No ha sido necesario que el juez se lo preguntara. El fiscal Pedro Horrach se ha adelantado ante la posibilidad de que en breve Castro le pida que se pronuncie sobre la posible imputación de la infanta Cristina. Horrach sigue defendiendo que la situación no ha cambiado y asegura que siguen sin existir razones suficientes para citar a declarar a la duquesa.

El fiscal Anticorrupción tira de ironía y señala que "la memoria es frágil" en el escrito de 29 folios que ayer presentó por sorpresa en el juzgado para oponerse, una vez más, a la imputación de la Infanta, que el juez Castro podría decidir en las próximas semanas. Horrach insiste en que, pese a que hace seis meses que el juez está investigando la actividad económica y patrimonial de la hija del Rey, "nada nuevo ha acaecido", con respecto a la vinculación de Cristina de Borbón con el instituto Nóos. "Si nada hay, nada se puede contar", señala.

Horrach valora en su escrito los últimos informes policiales y tributarios que serán la base de la hipotética imputación de la Infanta y que se utilizarán para determinar si cometió un delito fiscal o blanqueó dinero ilegal. El fiscal se atreve a criticar, "con el debido respeto", la línea que apuntó la Audiencia en su auto que anulaba la imputación de la Infanta. La sala rechazaba los argumentos que expuso el juez Castro para citar a la hija del Rey, pero apuntaba la posibilidad de que hubiera cometido un delito fiscal u otro de blanqueo de dinero, no a través de Nóos, sino por su relación con la empresa Aizoon. El auto dedicaba duras críticas a la posición adoptada por la agencia tributaria, que descartaba de plano que la Infanta hubiera cometido un delito fiscal.

El fiscal sale en defensa de los inspectores de Hacienda y recuerda que fueron los que descubrieron que Iñaki Urdangarin habría cometido un delito fiscal, al tributar a través de Aizoon los ingresos personales que obtuvo por intervenir en los consejos de varias empresas privadas, en vez de declararlo como ingreso profesional. Horrach entiende que es "incoherente e irracional" que quien inicia una investigación, en este caso Hacienda, sea acusado ahora de ocultar o encubrir datos que podrían perjudicar a la Infanta.

Analizando los delitos que podrían llevar al juez a citar a la Infanta por su intervención en la trama Nóos, Horrach sostiene que ni un solo informe tributario ha señalado la posibilidad de que hubiera cometido un delito fiscal. Esta irregularidad tributaria la atribuye únicamente a su marido, Iñaki Urdangarin. Y afirma al fiscal que, pese a que este delito fiscal se comete a través de Aizoon, no "puede considerarse a Cristina de Borbón cooperadora por el solo hecho de ser socio no administrador de una sociedad". Horrach tiene claro que la infracción tributaria debe individualizarse a cada cónyuge y en este caso, basándose en los informes que se han aportado, no se ha apreciado que la Infanta cometiera ninguna irregularidad fiscal, dado que ha declarado correctamente toda su actividad económica. También niega el fiscal que haya pruebas sólidas que demuestren que Cristina de Borbón conociera que Aizoon fuera utilizada por su esposo como una sociedad pantalla para defraudar. "Se trata de una especulación huérfana de sostén indiciario, que tendría cabida solo en el ámbito de la rumorología".

Lo mismo sostiene el fiscal sobre el delito de blanqueo. Dice Horrach que para perseguir este delito de blanqueo debe demostrarse que la Infanta conocía que el dinero que entraba en Aizoon procedía de un delito fiscal, situación que cree que no se ha producido. Sobre los gastos que realiza la duquesa pagando compras con la tarjeta de Aizoon, el fiscal también sostiene que las cantidades son mínimas y que estas operaciones no se han descubierto ahora, sino que ya se conocían al inicio de la investigación. Además, asegura que estos gastos ya los valoró el juez en su momento y decidió que no justificaban la citación de la Infanta. También dice el fiscal que ningún testigo citado hasta ahora ha señalado que la hija del Rey conocía las irregularidades que cometía su esposo a través de Nóos.

En la parte final de su escrito el fiscal hace suyo un párrafo que escribió Castro en uno de sus autos. Decía que "prestar declaración en calidad de imputada no tiene como finalidad el buscar hipotéticos y eventuales indicios de criminalidad contra ella, sino la posibilidad que dé su versión sobre los que ya existen". E insistía en que "tales indicios han de existir, tener un carácter objetivo, lo que equivale a que no sean fruto de meras elucubraciones". Por tanto, Horrach utiliza este argumento para concluir que siguen sin existir razones jurídicas para perseguir a la hija del Rey.