El pleno del Parlament rechazó ayer, con los votos del PP, la mayoría de los puntos de una moción del PSOE sobre política sanitaria, entre ellos la de eliminar la tasa de 10 euros por la emisión de la tarjeta sanitaria o adoptar medidas para asegurar el acceso a la sanidad a quienes han quedado excluidos del concepto de asegurado o beneficiario. Los únicos puntos que fueron aprobados, gracias al apoyo del PP, fueron los de instar al Govern a formalizar la continuidad asistencial con el hospital de la Cruz Roja, que el Ejecutivo ya aprobó el viernes, y buscar el acuerdo con los profesionales sanitarios para la reorganización asistencial en este hospital, el de Son Llàtzer y varios centros de salud. Asimismo, se rechazó con los votos del PP la proposición del PSOE por la que se pedía una reforma de la Constitución para avanzar hacia un Estado federal.