—¿Para cuándo una aplicación informática que evite que los pensionistas paguen más de lo que deben por sus medicinas?

—En lo que estamos trabajando es en intentar acortar el plazo para la devolución de estos reintegros, que en estos momentos es de unos seis meses. La aplicación informática de la receta electrónica no dispone del dispositivo para bloquear el copago cuando se ha llegado al límite. Más adelante veremos si podemos implantar ese tope al pago de los pensionistas.

—La crisis y los recortes no evitan que la Fundación Kovacs siga vinculada al Servei de Salut...

—La Fundación Kovacs presta un servicio exclusivo y la línea de la Conselleria pasa por no reducir ningún servicio que se prestaba antes a los ciudadanos de las islas. Y ahora se ha consignado una partida de 691.000 euros para pagar las derivaciones de pacientes a la Kovacs. Y la experiencia nos demuestra que hay médicos que derivan y consideran efectivos los tratamientos de neurorreflejoterapia. Y las derivaciones se harán durante dos años por un monto total de unos 1,4 millones de euros.

—Céntimo sanitario, ¿contemplan la posibilidad de tener que devolver lo ingresado tras los reveses judiciales en la UE?

—Creo que Hacienda ya ha hecho sus estudios para no vincular esta partida finalista y evitar problemas futuros. El céntimo sanitario, sin ser finalista, ha permitido a esta comunidad disponer de más ingresos para aumentar el presupuesto de Salud el próximo año.

—Facultad de Medicina, ¿es un empeño suyo o de Llorenç Huguet (rector de la UIB)?

—No fue posible desarrollar esta facultad en una época de vacas gordas como fue la legislatura anterior y, por tanto, es muy difícil ponerla en funcionamiento ahora. No es una cosa ni de uno ni de otro, pero en estos momentos nuestra prioridad es la asistencia sanitaria.

—Pero ha hablado de esto con Huguet...

—Siempre he dado mi opinión cuando se me ha preguntado. Tenemos un fuerte vínculo con la UIB a través del Instituto de Investigación que impulsará los estudios biomédicos en Son Espases.