Meliá Hotels International obtuvo en los nueve primeros meses del año un beneficio neto atribuido de 22,4 millones de euros, lo que supone una caída del 38,9% frente a los 36,7 millones registrados durante el mismo período de 2012, informó hoy la cadena hotelera a la Comisión Nacional del Mercados de Valores (CNMV).

Los ingresos aumentaron un 3,9% entre enero y septiembre, hasta los 1.067,6 millones de euros, y el beneficio bruto de explotación (ebitda) avanzó un 9,3 %, con 201,3 millones.

La dispar evolución del beneficio de explotación y el neto se explica, según la compañía, por el impacto en el resultado financiero del bono convertible vinculado a la evolución de la acción del grupo (20 millones), la hiperinflación en Venezuela (3,6 millones) y los extraordinarios registrados en el mismo período de 2012 (7,8 millones).

En opinión del grupo, dichas circunstancias han eclipsado parcialmente la mejora del negocio, que registró un crecimiento del RevPAR (el ingreso por habitación disponible) del 4,8 %, que supera un trimestre más la media del sector, gracias a "una excelente temporada de verano".

Por regiones, el RevPAR de América se incrementó en un 11 % y en un 11,4 % en la división de Europa, Oriente Medio y África, mientras que, en la zona de España Mediterráneo, subió un 4,3 %, apoyado en una mejora del 4,8 % en la ocupación. La ocupación fue del 80 %, con lo que se superó la media del 70 % de la industria en España.

En cuanto a los hoteles urbanos en España, el RevPAR ha descendido un 1,5 % debido, principalmente, a la caída de los precios, aunque en el tercer trimestre aumentó un 2,5 %, lo que ayudó a compensar el periodo.

La cadena informó, asimismo, de que las ventas a través de la web melia.com se incrementaron en más de un 25 %, y de que prevé continuar con su fuerte expansión internacional, firmando un hotel de media cada dos semanas durante 2013.

De cara a 2014, el grupo espera una evolución positiva para Latinoamérica y Caribe en el primer trimestre del año, que coincide con la temporada alta en la región, mientras que la situación del Norte de África repercutirá positivamente durante este invierno en Canarias.

Las ciudades europeas como Berlín, Londres, Roma o París, experimentarán también mejoras, mientras que en España, la caída en el segmento urbano "parece haber tocado fondo e incluso podría registrar mejoras en ciudades como Barcelona".