­El ajuste de plantilla ha acabado. El Govern lo confirma de la única forma de la que de verdad importa: reflejándolo en sus cuentas oficiales, que el año que viene dedicarán a personal una cifra idéntica a la de este año. Por si no queda claro, lo ratifican en la conselleria de Hacienda, que lo puso negro sobre blanco en su Plan Económico Financiero para los próximos dos años, documento que recoge las líneas maestras de los presupuestos de la comunidad que justo estos días elaboran de cara a 2014.

En ellos se incluirá una partida de personal de 1.228 millones de euros, los mismos que se ha gastado en 2013, que son a su vez unos pocos más de los que costó la plantilla en 2012. Aunque eso no quiere decir que se hayan contratado trabajadores. Porque en realidad ha ocurrido lo contrario: pese a que en el año 2012 la plantilla salió por 1.207 millones de euros, 21 menos de los que se pagarán este año y el que viene, durante el último año y medio han salido casi 3.000 trabajadores de la nómina de la comunidad autónoma.

¿Cómo es posible entonces que la plantilla cueste más? Fácil: el año pasado el Govern ahorró 55 millones con una de las medidas más polémicas impuestas por el Gobierno Rajoy, la eliminación de la paga extra de Navidad. "Es decir, este año, abonando esos 55 millones de paga extra que el año pasado no pagamos, solo dedicamos a plantilla 21 millones más, con lo que en realidad hemos reducido en gastos [estructurales] de personal 34 millones", aclaran en Hacienda.

Por el camino han perdido su empleo 3.000 personas, la mayoría de ellas trabajadores temporales e interinos de servicios públicos tan básicos como la educación y la sanidad. Concretamente, desde que a mediados de 2011 el Govern Bauzá sentó las bases de su política de recortes públicos, 929 profesores y 1.108 sanitarios se han ido al paro, donde se encontraron con 335 extrabajadores públicos de los servicios administrativos y otros 610 despedidos de las empresas públicas. En total, casi 3.000 almas que cobraban de la caja pública y hoy ya no lo hacen, dejando además a Balears como la comunidad con menos funcionarios por habitante de Europa (como refleja el gráfico adjunto).

"Lo podemos decir claramente: no se prevén más ajustes de personal en los próximos años. Lo que sí se prevé es aguantar con las medidas [de contención de gastos de plantilla] que se han implantado", advierte un alto cargo de la conselleria de Hacienda, que considera ya un logro mantener en vigor medidas muy impopulares entre la plantilla. Y no es para menos. Entre los ajustes aplicados directamente al personal y su nómina figura por ejemplo una drástica reducción del complemento de carrera profesional que cobraban médicos y sanitarios, recorte tan polémico que le costó al Govern multitudinarias manifestaciones de doctores frente al despacho del president Bauzá y una amenaza de huelga salvada in extremis.

Prórroga a los recortes pasados

Entonces (en mayo de 2012), el Govern prometió que medidas como esa eliminación de complementos, o como la suspensión de salarios de los profesores interinos en los meses de verano, la retirada de premios a la productividad, la ampliación de jornada laboral a 37,5 horas mientras se congelaban o bajaban los sueldos, la cancelación de las horas extra y ayudas sociales a trabajadores públicos, o incluso la decisión de dejar de sustituir las bajas en la plantilla eran todo ajustes temporales. Nacían por ello con una fecha de caducidad que el Govern Bauzá plasmó por escrito en su Plan Económico de 2012: los recortes a la plantilla se mantendrían en 2013 (como está siendo el caso), pero "en el ejercicio 2014 puede ser necesario relajar las medidas de contención de gasto, sobre todo las referidas a las retribuciones de empleados públicos", decían entonces.

Aunque esa relajación no llegará. No al menos en 2014, cuando pese al margen ganado en sus negociaciones con el ministerio de Hacienda, el Govern deberá reducir su déficit público en otros 130 millones de euros adicionales. Y con las subidas de impuestos congeladas a la espera de una negociación a cara de perro con los empresarios, el escenario no permite al Ejecutivo balear dar aire a su plantilla. O eso dicen en Hacienda, donde reconocen que en 2012 se consideraba insostenible seguir apretando a la plantilla todavía en 2014, pero recuerdan que los esfuerzos realizados hasta ahora permiten a la comunidad evitar ajustes como los que se ciernen sobre los trabajadores públicos de otras comunidades autónomas. Es el caso de las pagas extra, sí, pero también de medidas adicionales de aumento de jornada y eliminación de personal interino. Balears eso ya lo ha pasado. La cuestión es cuando podrá dejar de asfixiar el Govern a la plantilla pública. Y para eso no hay fecha.