El sindicato STEI-i denunció ayer que el Govern ha reducido de 11 a 2 el número de mediadores culturales; unos profesionales que hacían de enlace y orientadores a las personas llegadas de otros países y culturas para enseñarles a utilizar el sistema de salud público, entre otras misiones. La agrupación sindical denuncia que prácticamente se ha suprimido este servicio, que consideran "más imprescindible que nunca debido a los recortes en derechos sociosanitarios". Los mediadores culturales tenían presencia en los hospitales de las islas y en los centros de salud con mayor afluencia de población inmigrante. Su misión no se limitaba a ejercer de traductores, sino también a guiar a los recién llegados sobre cómo usar el circuito de salud y a asesorar a los médicos y enfermeros sobre las peculiaridades de cada cultura. El STEI-i pide al Govern que rectifique.