El ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Miguel Arias Cañete, ha dicho que el Gobierno no tiene que plantear objeciones a la importación de residuos para su quema en la incineradora de Son Reus si el procedimiento se realiza en condiciones adecuadas y con todas las garantías.

Arias Cañete se ha pronunciado así durante el pleno del Senado al ser preguntado por el parlamentario socialista José Antonio Manchado acerca de los riesgos medioambientales y el daño al sector turístico que puede generar la propuesta de la concesionaria de la planta para la incineración de basuras importadas.

El titular de Medio Ambiente ha dicho que en el caso de la planta de Son Reus los residuos que se utilizan como combustible sólido cuentan con un "tratamiento especial para ser incinerados en condiciones adecuadas y producir energía verde".

"Si, como parece, la importación de combustible sólido a Mallorca se realiza en condiciones adecuadas, este Gobierno no tiene que plantear objeciones", ha insistido el ministro, quien cree que esa actividad no tiene por qué "perjudicar al turismo ni a la calidad de vida de los habitantes de la isla".

En su respuesta, Arias Cañete ha recordado que las competencias sobre la gestión de los residuos son autonómicas y ha dicho sentirse sorprendido por la pregunta del senador socialista ya que, ha asegurado, el Senado "controla la actuación del Gobierno" y no las "opiniones" de sus miembros sobre actuaciones autonómicas.

"El Gobierno carece de cualquier competencia de actuación en esta materia", ha dicho el ministro, quien ha recordado además que en 2008 se modificó la autorización ambiental integrada de la planta incineradora por parte del gobierno regional, del que, ha insistido, el senador formaba parte.

"Usted era favorable a la incineradora en aquel momento", le ha espetado el ministro al senador.

Arias Cañete también ha recordado que el transporte de residuos se rige por un reglamento comunitario que es de directa aplicación en todos los Estados miembros, que se completa con la distribución de competencias que establece la vigente ley de residuos, de manera que el Estado se pronuncia solo al respecto cuando intervienen países ajenos a la Unión Europea.

"Nosotros, desde el Ministerio, apoyamos las formas más adecuadas de gestión de residuos porque es nuestro deber respetar las orientaciones comunitarias en materia de residuos", ha explicado.

Asimismo, el ministro ha recordado que la incineradora funciona todo el año y ha insinuado al senador José Antonio Manchado que, cuando los socialistas "autorizaron" su puesta en marcha, ya "habrían evaluado cuál era el impacto ambiental".

Manchado ha calificado la iniciativa de importar residuos de otros lugares de Europa para incinerarlos en Mallorca de "disparate de colosales dimensiones", ha informado el PSIB en un comunicado.

Le ha pedido al ministro que se comprometa para que no se pongan en riesgo el medio ambiente, ni la economía, ni la salud de los habitantes la isla "para satisfacer los intereses de una empresa privada", Tirme, concesionaria de la gestión de residuos.