La cuarta edición de la ultra maratón benéfica contra la fibrosis quística acogió ayer a casi 400 corredores que participaron agrupados por equipos y haciendo relevos. Cada uno tenía que recorrer cinco kilómetros de una carrera que tenía en total 80 kilómetros y partió por la mañana del camino de la Escollera, en el Moll Vell de Palma. El evento fue organizado por la Fundación Respiralia y la asociación balear de Fibrosis Quística con el objetivo de recaudar fondos para la financiación del centro de la fundación para niños y jóvenes con la enfermedad. La presidenta de la Fundación Respiralia, María Teresa Llull, afirmó que durante los últimos años se han conseguido grandes avances en la enfermedad, sobre todo gracias a la realización de la prueba del talón a los bebés, con la que es posible detectar la fibrosis quística, una patología genética que afecta principalmente a los pulmones.