El Govern "tiene constancia" de empresas navieras interesadas en hacerse un hueco en el transporte de mercancías islas-península. Pero, según el Ejecutivo autonómico, han renunciado debido al "enorme coste de dicha inversión sumado a la falta de infraestructuras mínimas para operar con sus buques en los puertos de Balears". Los empresarios critican la falta de grúas aptas para la descarga en vertical, el calado insuficiente y la inexistencia de depósitos de contenedores adecuados.

Las quejas ocasionadas por el acarreo de mercaderías han sido recopiladas por la conselleria de Movilidad en un documento que remitirá al ministerio de Fomento para que ponga orden en el mar. El texto asegura que los cambios en la modalidad de transporte han encarecido los portes. "Los buques Ro-Pax (camiones y pasajeros) y Ro-Ro (camiones) han incrementado los costes de las rutas de forma considerable [...] Las navieras, con sus nuevos barcos sin carga vertical (contenedores), modifican el modus operandi de las empresas repercutiéndoles la logística, que se externaliza del puerto", especifica el departamento de Gabriel Vicens y su directora general del ramo, Joana Amengual.

El Govern también aborda las condiciones en el puerto de Barcelona. "Se está produciendo una situación real de ´overbooking´. Esta problemática se ajustaría si aumentara el espacio en los buques con destino a Balears, así como los equipos de carga en tierra", detalla.