De piedra se ha quedado Carlos Bernús, jefe de Promoción Turística del Consell de Formentera, al comprobar que la bella imagen de un rincón de Formentera que sirve de fondo al estand de la isla en la WTM ha sido retocada, de una manera "cutre", en sus propias palabras.

De esta manera, se ha conseguido que los bañistas que aparecen en ella no luzcan sus desnudos originales sino unos ridículos bikinis y bañadores pintados por encima con la primera versión del Photoshop que salió al mercado o con rotuladores Crayola (a la vista del resultado, que deja mucho que desear).

De color negro

Ya se hizo con Miguel Ángel en la Capilla Sixtina pero sorprende que en pleno siglo XXI se considere que una imagen con personas practicando el nudismo en una isla tan emblemática por esta práctica no se pueda reproducir tal y como es.

Ni siquiera se han tomado la molestia de cambiar los colorines de los trajes de baño y al menos siete personas lucen idénticos taparrabos –nunca mejor dicho– de color negro tizón.

Formentera ya se ha quejado formalmente por esta imagen que, al parecer, ya se exhibió en las ferias de Madrid y Berlín. Atentos a los censores van a tener que estar los actores Àlex y Sara de Foc i Fum que, un año más, animan el pabellón con sus zancos y divertidos atuendos con los que buscan atraer a agentes de viajes hasta el mostrador de Eivissa.

Los atrevidos escotes y ceñidos pantalones que suelen pasear por la feria no pasarían el filtro de la oleada Tea Party. Estos días lucen un estilismo Adlib bastante discreto al que acompañaron abanicos con la palabra ´Ibiza´ impresa bien grande. No hubo que sacar el jersey de cuello alto ni el refajo para esconder la voluptuosidad a la que nos tienen acostumbrados. Todo llegará.