Menudo fin de semana ajetreado ha tenido el director-gerente del Hospital Comarcal de Inca, Federico Álvarez, un cargo político de UM pero al que protegen en el PSOE como si fuera carne propia. Plenamente consciente de que aquello es un nido de víboras –la politización de dicho centro sanitario clama al cielo– y de que tiene muchos enemigos, Álvarez está dándole vueltas a la cabeza para averiguar quién o quiénes han divulgado lo que sucede en el hospital con los listados de pacientes, para estudiar cómo puede parapetarse ante las consecuencias imprevisibles para su persona.

El alto cargo de UM se ha preocupado cuidadosamente de que el ex alcalde del PP de Inca Pere Rotger estuviera al tanto de sus sospechas, y han cruzado mucha información, lo que ha mosqueado al partido donde Álvarez milita, y no digamos ya al PSM, mientras que los socialistas no se dan por enterados. En cuanto al personal del centro hospitalario, ayer los recelos estuvieron en el orden del día; quien más quien menos miraba a algún compañero de reojo, con el fatal pensamiento "seguro que ha sido éste (o ésta)". Álvarez ya maneja otro listado, aunque no precisamente de pacientes, sino de posibles ´traidores´. De todos modos, entre la plantilla de sanitarios hay quien no está dispuesto a consentir ninguna caza de brujas, ni, por supuesto, a cargar con un muerto ajeno. "Federico sabe, o tocaría saber, que hay muchos trapos sucios por esconder", avisa un empleado del hospital.

El conseller y el director general hacen novillos

En plena polémica por la supuesta filtración de datos íntimos de enfermos al PP de Inca, la conselleria de Salud celebró ayer en el Parc Bit la una jornada titulada Privacidad y seguridad de la información en el sector sanitario. La apertura estaba anunciada para las nueve y media de la mañana a cargo del conseller del ramo, Vicenç Thomàs, mientras que el director general de Tecnología y Comunicaciones del Govern, Antoni Manchado, debía pronunciar acto seguido la primera de las conferencias del día, titulada Seguridad y privacidad en la Administración electrónica. Ninguno de los dos compareció.

Sin entendimiento posible

En un hotel de Magaluf –"territorio comanche", lo llamó alguien– este fin de semana se ha celebrado la XXIV edición del seminario Blanquerna, un espacio de reflexión y debate sobre la actualidad política, social y económica de Balears en clave nacionalista. La mesa redonda que más expectación creó fue la que reunió el domingo, entre otros, a los líderes del PSM, Biel Barceló; de Esquerra-Balears, Joan Lladó, y de Entesa per Mallorca, Biel Huguet. En el turno del público, una quincena de voces les reprocharon que fueran incapaces de entenderse y formar una coalición electoral en 2011. Huguet entonó un mea culpa por la parte que le tocaba y dijo estar por la labor de constituir una gran alianza que sume "al mallorquinismo progresista", dejando de lado las sillas y primando un proyecto nacional. Lladó reivindicó el espacio que representa –"soy independentista, no nacionalista"– e incorporarlo en una asamblea común bajo la premisa ´un hombre, un voto´. Y Barceló les recordó a ambos que, pese a ser unos escindidos, siguen teniendo "las puertas están abiertas", aunque solo bajo el paraguas del PSM, que para algo tiene 30 años de historia y debe continuar siendo el referente político nacionalista en las islas. De nada sirvió que las bases amenazaran con "irse a casa". Hará falta más que una mesa redonda para sortear tanta división...

UM ultima sus candidatos

Antes de fin de mes la dirección de UM quiere hacer público a su candidato al Consell; un ex alto cargo se perfila para el puesto, aunque ambas partes tendrán que bregar mucho estos días para lograr un sí definitivo. En cuanto al número uno de Palma, el calendario es que se sepa a principios de diciembre. Veremos.