Los socialistas de Mallorca han abogado hoy por ofrecer cada vez más unos servicios sociales más personalizados y "hechos a medida" y han defendido la necesidad de establecer también una edad de jubilación a la carta, en función del trabajo que se realice.

El principal defensor de esta nueva visión de los servicios sociales ha sido el conseller insular de Bienestar Social, Jaume Garau, quien hoy ha participado en la segunda jornada de la Escola de Tardor que los socialistas mallorquines celebran en Palma.

Junto a él han estado también los consellers autonómicos de Vivienda, Jaume Carbonero; Educación, Bartomeu Llinàs, y el de Salud y Consumo, Vicenç Thomàs, quien ha subrayado la necesidad de seguir haciendo políticas sociales que den soluciones a las personas, más que nunca en época de dificultades económicas.

"Una persona que trabaja en el puerto, manejando grúas todo el día puede ser injusto decirle que se retirará a los 70 años, pero cantidad de administrativos o personas que hacen trabajos muy saludables y muy normales es injusto para la sociedad que se les diga que no puede trabajar hasta los 70 años", ha aseverado Garau.

El conseller insular ha advertido, en este punto, que es "esta gente" la que cotiza y hace que se puedan pagar los servicios sociales a las nuevas generaciones, un futuro que "hay que garantizar".

La cuestión que hoy se planteaba en esta segunda jornada de la Escola de Tardor es precisamente si España puede pagar su actual Estado de Bienestar (parados, enfermos, infancia), algo que, a juicio de Garau es viable, si uno se adapta a las nuevas realidades: una sociedad que cada día se hace "más vieja" y que cada vez más demanda unos servicios "más particulares y hechos a medida".

La vía para hacerlo, según el dirigente socialista es un nuevo pacto social en el que haya un compromiso entre empresarios, trabajadores, partidos políticos, administración pública y ciudadanos de revitalizar el bienestar social.

En el caso de Mallorca, el titular insular de Bienestar Social ha explicado que ya se está intentando, modernizando los servicios sociales, introduciendo nuevos como el de dependencia e invirtiendo en ellos: "El Consell de Mallorca ha aumentado un 50% el presupuesto de servicios sociales de hace cuatro años", ha señalado.

En esta línea, mientras en 2006 se invertían 20 euros por persona dependiente en la isla, ahora esta cantidad se ha elevado a 78 euros por persona, ha añadido.

El conseller de Salud, Vicenç Thomàs, se ha expresado en la misma línea y ha reconocido que, aunque el país se encuentra en una situación de dificultad presupuestaria, esto no ha hecho que en el caso del Govern o del Consell de Mallorca, los socialistas hayan "dejado de invertir".

En su caso del área de Salud, Thomàs ha citado como ejemplo de esta dinámica de inversión la puesta en marcha del Hospital de Son Espases, el nuevo proyecto del hospital de Ibiza y más de 30 centros de salud nuevos que el ejecutivo de Francesc Antich "dejará a final de legislatura".

Unos equipamientos que, ha destacado, abarcan a uno de cada dos ciudadanos de la comunidad autónoma.

Ambos han asegurado que los socialistas y la socialdemocracia son una garantía de que el Estado de Bienestar "no caiga, no se elimine ni se recorte" y se han comprometido a seguir luchando por ello, más aún en tiempos de crisis y a pesar de la escasez de recursos.y jubilación a la carta o por ello, más aún en tiempos de crisis y a pesar de la escasez de recursos.