Uno de las ideas de Gallardo era "dar la vuelta a la idea de centro, que había vivido de espaldas al barrio ". El proyecto busca también la fundamental implicación de los padres y Francisca Sánchez confirma que ha aumentado. Y las fotos de padres disfrazados de brujos en distintos actos del colegio son la prueba gráfica. Además, cada semana cada familia recibe un parte semanal sobre su hijo, al que contestan explicando cómo se ha portado el chaval en casa y si está interiorizando los valores de Potter.