El president del Govern, Francesc Antich, recalcó ayer que, con el nuevo sistema de financiación autonómica, que dijo que entrará en vigor entre el próximo año y el 2012, mejorará la dotación económica de partidas tan esenciales como la Sanidad, la Educación y Asuntos Sociales.

El jefe del Ejecutivo autonómico se refería así a los problemas económicos por los que está pasando el Ib-Salut, con una deuda reconocida de unos 350 millones de euros y en la que algunos proveedores tienen pendientes pagos desde hace más de tres años.

El president no quiso adelantar qué parte del pago de esta cantidad va a asumir el Govern y se limitó a señalar que se están estudiando las mejores fórmulas para hacerla efectiva. "Ya lo hicimos antes con la deuda de IB3 y ahora tendremos que hacerlo con el Ib-Salut y con Turismo", recordó el jefe del Ejecutivo autonómico

"Está claro que la deuda del Ib-Salut se genera porque tiene que atender unas necesidades imperiosas y el sistema de salud necesita de un apoyo para hacer frente a esta situación. Desde luego habría que hablar con el Gobierno central para incrementar la financiación autonómica en materia de Sanidad", señaló Antich.

Por su parte, el conseller de Salud, Vicenç Thomàs, tampoco quiso responder sobre en qué términos se va a plantear el acuerdo con la conselleria de Economía y Hacienda para sufragar parte de la enorme deuda que tiene su departamento con los diferentes proveedores.