En la festividad de Todos los Santos, el obispo de Mallorca, Jesús Murgui, tiene un especial recuerdo para su antecesor Teodoro Úbeda. Tras la celebración eucarística de la mañana en la Seu, Jesús Murgui depositó una corona de flores sobre la tumba de Úbeda en la capilla del Santísimo de la Catedral, un acto simbólico que lleva realizando desde que llegó a la isla hace siete años para recordar a todos los obispos que han pasado por Mallorca.

Poco antes, unos amigos íntimos del obispo Úbeda también rezaron por su alma e hicieron entrega de un ramo de flores en el sepulcro.

Como manda la tradición cada 1 de noviembre, los ciudadanos visitan los camposantos para recordar a sus difuntos depositando flores en las tumbas donde descansan sus seres queridos.

Siguiendo la tradición, Jesús Murgui ayer rindió tributo a su antecesor y a todos los obispos de la isla entregando una corona de flores en la tumba donde reposan los restos de Teodoro Úbeda. En sus palabras ante el sepulcro del difunto obispo, Murgui agradeció haber podido compartir la fe de Úbeda.

Acto seguido, el obispo de Mallorca se dirigió a la Basílica de Sant Francesc para depositar otra corona de flores en el sepulcro del beato Ramon Llull como símbolo de aprecio hacia todos los santos y beatos de la Iglesia de Mallorca.