La tormenta de la noche anterior ha dejado barro por todos los rincones. Son Banya se parece a una favela brasileña o a una villa miseria argentina. Coches destripados aparcados junto a algún todoterreno impecable.

Las palabras de Gabriel Cortés Radó (Palma, 1954), patriarca gitano de Son Banya, rezuman la insana relación que han prolongado los políticos y el poblado del extrarradio. Sobrevuelan la compra de votos y las promesas incumplidas. Dice que en periodo preelectoral su teléfono ha recibido las llamadas ilustres del ahora ex president Jaume Matas, del ex secretario general del PP, José María Rodríguez, y de algún gerifalte de Unió Mallorquina. No se descartan ni otros políticos ni otros partidos. Y en medio de todo, el negocio de la droga como principal actividad económica.

La vida en esta especie de reserva india debe de resultar muy dura y el victimismo, una coartada muy tentadora. Gabriel Cortés reclama un centenar de puestos de trabajo. Uno para cada familia. A partir de ahí, dice, el poblado de Son Banya podrá desengancharse de la droga.

-Si algún día abandona este lugar, ¿lo echará de menos?

-La verdad es que sí. Llevo unos 39 años viviendo aquí.

-¿Dónde nació?

-En el Molinar. Luego nos trajeron aquí, cuando tenía 14 años. Si hay unas condiciones buenas... [para mudarse]. Yo lo que pido es una casa a cambio de otra casa; y nosotros pagamos la luz y el agua. También queremos un trabajo para el marido y otro para la mujer. Ellos [el ayuntamiento de Palma] han elaborado un proyecto por el cual nos dan una vivienda de alquiler con derecho a compra. Pero, si no tenemos trabajo, ¿cómo la vamos a pagar?

-Muchos mallorquines también querrían una casa y un trabajo.

-Pero también le digo una cosa. ¿Cuántos inmigrantes vienen de por ahí con su trabajo? Claro, se llevan sus votos. Mira, ¿cuántos negros hay empleados en las carreteras? Y mira que yo no tengo nada contra los negros. No soy racista. Pero digo yo que primero es Mallorca.

-Igual es que ellos se han buscado un puesto por sí mismos.

-No, no, no. Se creen que en Son Banya todos somos ricos y no es verdad. A la alcaldesa la he invitado muchas veces a visitarnos y no ha venido. Para ser un político hay que acercarse a la gente y no encerrarse en un despacho. Mira cómo Juan Fageda se presentó aquí en tiempos de mi padre. Que luego arreglara algo o nada, eso es otra cosa.

-Usted lo ha dicho, su situación no ha variado pese a la variedad de políticos que han transitado por aquí.

-Bueno, Juan dio ayuda y tampoco tengo queja de Grosske [Eberhard, concejal del Bloc], porque de momento lo que le hemos pedido nos lo ha dado. Tenga en cuenta que la situación no es fácil. Tampoco nos vamos a ir donde quiera el Ayuntamiento. Eso no lo consiento. Queremos un sitio y vivir bien, nada de que cada uno resida en un lado.

-Quizá si les ´diseminan´ por diferentes barrios se favorece su integración en la sociedad palmesana.

-No. Aunque aquí nos tienen aislados, estamos todos juntos. Si cada uno estuviera en un sitio, no mandaríamos nada.

-Vivirían como cualquier familia.

-Si me parece muy bien vivir así, pero no creas. Aquí en Mallorca hay mucho racismo. Si aquí no pintamos nada, y eso que de aquí sale un diputado, imagina si nos ponen a cada uno en un lugar diferente.

-¿A las últimas elecciones fueron a votar en un autobús fletado por un partido político?

-No, cada uno lo hizo en su coche particular.

-Pero otras veces sí han acudido de esta manera al colegio electoral.

-Otros años sí que hemos ido en autocar.

-¿Les proporcionó el autobús José María Rodríguez (ex secretario general del PP)?

-Yo no me escondo. He hablado con él. Es amigo mío, pero cada político es diferente y al final todos son iguales. Tanto del PP como del PSOE.

-¿Qué les daban por ir a votar?

-Nada.

-Algo les entregarían.

-No, ya te digo que no. Unió Mallorquina ofrecía mucho.

-¿Cuánto?

-Treinta euros por cada voto. Pero no les votamos.

-¿Había otros que ofrecían más?

-No. Ni entro ni salgo porque esto es cosa de cada uno. ¿A quién votas tú?

-Pregunto por el colectivo, no por cada persona en concreto.

-Yo solamente les pido trabajo. Si ponemos a alguien de presidente, lo lógico es que nos ayude. Pedimos trabajo, no millones.

-Ahora que hay una crisis y casi 50.000 parados en Mallorca, ¿por qué ustedes deberían recibir un trato privilegiado?

-No lo sé, hijo. Es que nos tienen que tratar mejor porque somos una minoría, no tenemos estudios, como los demás. Te puedo demostrar que uno de nosotros va en busca de trabajo, con corbata y todo, y no le cogen. A usted, sí.

-El 40% de los habitantes de Son Banya tiene menos de 16 años. Vista la carencia de infraestructuras y el mercadeo de droga, ¿no sería mejor ir a otro lugar?

-Claro que me gustaría que los niños aprendieran a leer y escribir y que no vieran todo lo que hay por aquí. Pero mira cuántos políticos hay corruptos. Más del ochenta por ciento ¿Cuántos millones han robado? Si nos dieran un trabajo, cuánto le supondría [a las arcas de la Comunidad Autónoma]. Nosotros también queremos trabajar. Nos dicen: "Dejad la droga". Vale, pero primero nos dais un empleo. ¿Usted está casado? Si tuviera tres hijos y le piden pan para comer y usted no tiene ni empleo ni nada, ¿qué haría?

-¿Los que trafican estarían dispuestos a cobrar un salario de 1.000 euros y a trabajar en una obra?

-El mejor dinero que hay es el que se obtiene trabajando.

-Y la gente joven, ¿opina de la misma manera?

-Si les tienen trabajando en un lado, no piensan en la droga, sino en su empleo y en otras cosas.

-¿Y si dan el paso al frente y buscan empleo sin recurrir al Govern?

-Si yo tuviera los medios para ir a pedir un trabajo y nos lo dieran, no estaríamos sentados. Cuando fuimos, el delegado del Gobierno [Ramon Socías] me dijo que nos ayudaría y que hablaría con Antich, la alcaldesa y la presidenta de Emaya para ayudarnos. Pero todavía no lo he visto. Hace más de ocho meses de eso. [Finalmente la reunión con Socías se produjo el pasado miércoles].

-Igual deberían actuar al margen de los políticos.

-Nos vienen los políticos para una cosa, para el voto... Pero yo no lo veo claro. Yo sólo pido trabajo, no pido dinero. Al que me dé trabajo para mi gente, le daremos el voto.

-La Guardia Civil dijo en julio que había desmantelado el principal ´supermercado´ de la droga en Son Banya. ¿Es verdad?

-Eso son cosas que no puede parar nadie. Mira lo que ocurre en Inca y Manacor. Te contaré lo que me pasó a las cinco de la mañana [durante la intervención de la Guardia Civil en la operación Kabul, que se saldó con 26 detenidos]. Salió mi hijo el mayor, la policía le pegó con las cuerdas americanas, a mi mujer la tiraron al suelo de rodillas. A mí me ataron y querían que me arrodillara, pero no puedo porque tengo unos hierros metidos. Les pregunté a qué viene eso y me pegaron un puñetazo y me pusieron la pistola en la cabeza. Todo esto sin comerlo ni beberlo porque se equivocaron de casa. Fíjate lo que sufrimos en tres minutos.

-¿Cómo se lleva con ´La Paca´? Se supone que era la matriarca de Son Banya

-Bueno, la matriarca no... era una mujer buena, que daba medicinas o de comer al que lo necesitaba.

-Buena, buena. Se la acusa de blanqueo de dinero, narcotráfico, instigar una revuelta contra policía...

-Te voy a decir una cosa, ¿a cuántos etarras se les perdona? Nosotros venderemos droga pero no matamos a nuestros hijos, como lo hacen ellos.

-Pasan por la cárcel.

-También ella [´La Paca´] pasa por la cárcel. No te puedo hablar mal de ella porque es una mujer buena. He visto cómo daba dinero al que necesitaba operarse en Barcelona. Para mí y para todo el poblado es una persona buena.

-¿Tiene autoridad moral para decir a los capos ´esto se ha acabado´?

-Si a nosotros nos dan trabajo, no para comer hoy y pasar hambre mañana... Yo sí puedo hablar con ellos y decirles esto se ha acabado y vamos a trabajar y ganar dinero con el sudor de la frente. Pero qué puedo hacer yo ahora si hay gente que no tiene ni para comer. Yo mismo te puedo enseñar mi nevera. Mis tres hijos no tienen empleo. Si me dieran un trabajito para todos... No te digo que se quitaría la droga, pero con el tiempo cambiarían las cosas.

-¿Qué elementos positivos destacaría de Son Banya?

-Se ha deteriorado mucho la situación. ¿Por qué ahora Nadal [presidente de UM] no me quiere dar una entrevista? Uno de su partido me buscó en Son Dureta, donde tenían a mi hijo para operar. ¿Por qué tienen miedo a darme una entrevista como a cualquier ciudadano? Son tíos que van a lo suyo.

-Pero habrá algo positivo.

-[Tercia Victoria Fullana, ayudante de Gabriel en la asociación gitana AAGISMA: "Los jóvenes se están sacando el carné de conducir, ahora viene una autoescuela a través del Ayuntamiento. También hay talleres de tiempo libre para los niños y clases de alfabetización para las mujeres"].

-¿Se puede hacer algo para aumentar la escolarización? Un informe del Ayuntamiento sostiene que la mitad de los niños hacen novillos.

-No es verdad, van casi todos. [Lo corrobora Victoria]. De la educación no tenemos quejas del Ayuntamiento, les pagan los libros, el comedor y les llevan en autocares.

-¿Cómo es la integración de esos niños en los colegios?

-Muy bien. Hay quien vale para estudiar y otros que no, como todos.

-¿Las familias se preocupan de que vayan a la escuela?

-Claro, si no te los quitan porque interviene el Tribunal de Menores. Es muy importante saber leer y escribir. Es una vergüenza muy grande pedir que te rellenen un formulario. A mí me gusta que sepan defenderse en la vida porque ahora los trabajos que hay son de ordenador.

-¿Hay jóvenes que puedan ser un ejemplo para los demás?

-[Interviene Victoria: "Claro, hay chicos que han hecho cursos del Imfof o que trabajan en las carreteras o en Emaya"].

-¿Son un acicate?

-[Continúa Victoria: "Es ahora cuando empieza todo esto en Son Banya. Se lleva intentando desde hace tiempo pero es la nueva generación la que va a clase sin fallar y los padres también están más implicados].

Victoria certifica que el patriarca es incansable. Vacunado contra el desánimo, toca todas las puertas que haga falta. "A los políticos les digo que necesito cien contratos y, de este modo, coger a uno de cada casa y comer todos", reclama. Con respecto a los realojos, él defiende un indulto para Son Banya. "Si vamos a un piso y eres vecino mío, ¿qué dirás si te cuento que me dedico a recoger chatarra? A cada uno hay que buscarle un lugar donde también pueda colocar la chatarra en su sitio. Lo que pedimos es una oportunidad y que arreglen y asfalten bien todo". Gabriel Cortés se ríe de la ´leyenda urbana´ que les imputan a los gitanos. "Dicen que metemos un burro en los pisos [donde se les realoja] y arrancamos las tuberías y los cables de la luz".