Periodistas y representantes de asociaciones de inmigrantes ofrecieron ayer en la sede del Club Diario de Mallorca su visión sobre hasta qué punto está presente el racismo y la xenofobia en los medios de comunicación y en el discurso político.

El acto fue moderado por Marlene Perea, presidenta de la Federación de Asociaciones de Inmigrantes de Balears. Uno de los ponentes, Juan Pablo Blanco, director del diario ´Baleares sin fronteras´, mostró su repulsa ante la existencia de páginas web de contenido racista que se dedican a ofrecer resúmenes de noticias de la prensa escrita relacionadas con la inmigración destacando siempre los aspectos negativos y vinculándolos a delincuencia.

Blanco indicó que, al igual que sucede con las web de pederastia o de apología al terrorismo, estos sitios deberían ser supervisados por los cuerpos de seguridad del Estado e incluidos dentro del Código Penal.

Por su parte, Edmundo Bonaba Sepa, presidente de la ONG ´Equip de Treball Africa Negra a l´Ensenyament´, habló sobre cómo la prensa siempre es reflejo del discurso político imperante y expresó su satisfacción por la última tendencia de las autoridades de fomentar la imagen del inmigrante como agente de desarrollo.

María López, periodista de este diario que realiza el suplemento semanal ´Juntos´ dedicado a la inmigración, destacó que es necesario trabajar desde los medios para lograr la normalización de este fenómeno y criticó que sólo se valore a la persona migrada como fuerza de trabajo, lo que supone un visión sesgada de estas personas.

El director de la ´Revista de Ciudadanía Migraciones y Cooperación´, Antumí Toatsijé, habló de la estrategia del poder que se refleja en los medios de que los ciudadanos vean al inmigrante como "el enemigo". Así, Toatsijé señaló que se hace un tratamiento negativo tanto en la forma, utilizando palabras incorrectas como "ilegal" o "avalancha", como en el fondo, vinculando las inmigración con noticias de delitos. Este ponente señaló los efectos psicológicos que tienen sobre los foráneos estos hechos.