El plan director de residuos de Mallorca prevé que cada año se reciclen 100.000 toneladas de escombros, aunque esta cifra nunca se ha alcanzado. Y no se alcanzará, según Pedro Álvarez (PP): "Ningún promotor ni constructor va a llevar esas 100.000 toneladas a [la planta de tratamiento de] Son Reus, al precio que están poniendo".

Los consellers del Pacto criticaron a Álvarez por lo que interpretaron como un llamamiento a la desobediencia empresarial.

Así, el pleno del Consell insular aprobó -con los votos en contra del PP- la subida definitiva de las tasas para el tratamiento de residuos sólidos urbanos, aunque todos sus miembros -excepto la titular Catalina Julve, de UM- reconocieron defectos en el modelo de tarificación. Éste sube ahora un 26%, precisamente por errores en la previsión de ingresos de escombros procedentes de obra.

El Consell aprobó por unanimidad una moción, defendida por UM, para solicitar al Gobierno central que abra la gestión aeroportuaria de Balears a "nuestras instituciones públicas y a nuestra sociedad".

Además, la corporación supramunicipal aprobó definitivamente sus presupuestos para 2008, rechazando todas las alegaciones contrarias presentadas por el PP, que votó contra la previsión económica del Ejecutivo insular.