Los pronósticos para la próxima temporada alta apuntan a que 2007 será un buen año para el sector hotelero balear y a que tampoco será un mal ejercicio para la oferta complementaria de bares, restaurantes y otros locales de ocio. Llenazo, calor, calidad y tranquilidad son las mejores recetas para que los empresarios estén contentos y los trabajadores puedan hacer una buena temporada.

Según la patronal hotelera, el temido fantasma del ´todo incluido´ no ha llegado a ser tan fiero y esta polémica oferta parece haberse estabilizado en torno a un diez por ciento del total de plazas. El porcentaje parece el adecuado para contentar a las familias que quieren venir a las islas a precio tasado y para no dinamitar al resto de sectores que viven del turismo. Insistir en la línea de la calidad y excelencia para atender a los turistas es mandamiento de obligado cumplimiento. Esperemos que ningún desalmado altere la tranquilidad.