Así lo manifestó hoy el director de la ONG, Antoni Garau, quien presentó la ´Memoria 2006 de Cáritas Mallorca´ en su sede de Palma, y en compañía del delegado de la Pastoral Social, Antoni Vera, la administradora general, Sebastiana Santmartí, y el responsable del área de Comunicación, Llorenç Riera. Todos ellos resaltaron la transparencia en las cuentas de la entidad, así como la continuidad y solidez de los proyectos que desarrolla.

De su actividad el pasado ejercicio, el director de Cáritas Mallorca destacó que el 79 por ciento de los usuarios de sus servicios plantearon necesidades de vivienda "urgentes", al vivir en pisos sobreocupados y realquilados, mientras que un 62 por ciento de ellos no contaban aún con los documentos necesarios para que su residencia en España fuera legal.

En cuanto a las personas atendidas que tienen problemas de salud menta, Antoni Garau estimó que su volumen va en aumento y las cifró en un 6 por ciento del total de usuarios que pasaron a lo largo de 2006 por los distintos servicios. Además, resaltó que se caracterizan por la dificultad que encuentran para integrarse en el mercado laboral, así como por el riesgo de exclusión social al que se encuentran sometidas.

En total, Cáritas gestionó en 2006 un total de 1.100 expedientes en Palma y 535 en pueblos de la isla, mientras que usaron su programa de inserción 2.695 personas y otras 122 el de ocupación. Además, más de 500 personas fueron atendidas en servicios específicos como los Casals de Mujeres, las residencias de la tercera edad o el comedor social de Inca.

En cuanto al programa ´Cooperación, destinado a la intervención sobre inmigrantes, un 31 por ciento de los usuarios procedían de Bolivia, un 14 por ciento de Ecuador, un 8 por ciento de Marruecos, un 7 por ciento de Nigeria, un 5 por ciento de Argentina y un 4 por ciento de Bulgaria, además de otras nacionalidades, que estuvieron representadas en menor medida.

BOLIVIANOS Y SENEGALESES

Precisamente, Garau remarcó que los residentes de nacionalidad boliviana fueron los principales demandantes de ayuda, mientras que estimó que en 2007 lo serán los senegaleses y los procedentes de otros países del África Subsahariana, que ya están proliferando en los distintos servicios que ofrece la entidad y que son atendidos por un total de 599 voluntarios.

Para afrontar toda esa actividad, Cáritas Mallorca recibió en 2006 un total de 3,85 millones de euros, de los que 2,69 millones procedieron de la Administración Pública, 1,08 millones de ingresos propios --desde recepción de herencias a sorteos benéficos-- y 70.197 euros de contribuciones altruistas de diversas instituciones privadas. Paralelamente, los gastos ascendieron a 3,85 millones de euros.