La Associació de Funeràries de la patronal Pimem ha notificado a la cónsul alemana en Mallorca la desaparición del cadáver de la súbdita germana C.K, fallecida el pasado 26 de abril en Santanyí. Sin embargo, fuentes de la conselleria de Salud señalaron ayer que el cuerpo ha sido incinerado en Barcelona.

La citada asociación afirma que los restos de la difunta fueron trasladados por orden del juzgado número 6 de Manacor al Instituto de Medicina Legal en Palma. En su escrito, la agrupación de funerarias sostiene que el día 25 de mayo el personal de una empresa de pompas fúnebres radicada en Porreres procedió a retirar el cadáver del Instituto con el propósito de incinerarlo en el cementerio de Son Valentí para su posterior traslado a Alemania. La asociación de Pimem no tiene constancia de que el cuerpo haya pasado por un crematorio de Mallorca. Los hechos fueron comunicados a la conselleria de Salud.

Fuentes del Govern confirmaron la apertura de una investigación para determinar si se ha producido una irregularidad. No obstante, la Conselleria informó ayer de que el cadáver fue incinerado en Barcelona. El alcalde en funciones de Porreres, Joan Sastre, indicó a este periódico que la funeraria cuestionada solicitó los permisos, los cuales se están tramitando como cualquier otro negocio. Por su parte, el consulado alemán aseguró ayer que el citado asunto no es de su competencia.