No sé muy bien de quién ha sido la idea, pero lo cierto es que el Govern con el anuncio de la creación del nuevo impuesto sobre el alquiler de coches ha metido la mano en un avispero. La lucha entre pequeñas empresas del sector (que tienen sus instalaciones en regla) contra las grandes compañías (que suelen emplear aparcamientos y lavaderos de coches instalados en suelo rústico) empezó hace años. De momento, ni ayuntamiento de Palma, ni tribunales, ni Govern o Consell Insular han puesto orden en este río revuelto, donde muchos pescadores quieren hacer ganancia. Es significativo que el conseller Flaquer hable del conocido "talante" de un Govern "que nunca crea impuestos contra el turismo". A Flaquer le va a hacer falta mucho "talante" para explicar fuera de Balears que un impuesto pagado por los turistas no es un impuesto para turistas, sino que va a servir para arreglar el nido de avispas de las empresas de coches de alquiler.