La organización Greenpeace calificó ayer de "muy deficiente" el estado del agua en Balears, achacó esta situación a las "malas prácticas agrícolas" y a la elevada demanda y exigió al Govern que luche contra la contaminación y la sobreexplotación que afecta a sus acuíferos.

Greenpeace denunció la calidad "muy deficiente" del 89% de las aguas de los ríos españoles, según un estudio propio que analiza el estado de la calidad de las aguas.

Según el informe, al carecer casi de aguas superficiales, sólo el 14% de los acuíferos de las islas podrían tener para 2015 un estado de calidad suficiente para mantener su composición química en condiciones naturales y para que sus aguas puedan utilizarse a los usos a los que se destinan ahora.