Balears ha registrado entre enero y agosto de este año 192 delitos de abuso, acoso y agresión sexual, una cifra que mantiene la tendencia de 2004, año que se cerró con 283 casos. Esta última cifra implica que el archipiélago contabilizó casi 30 agresiones denunciadas por cada 100.000 habitantes, la tasa más alta de toda España y que incluso duplica la media nacional, de algo más de 15, según los datos facilitados desde el Instituto Nacional de la Mujer.

Durante los últimos años las islas han presentado una tendencia al alza prácticamente constante en este tipo de delitos, un hecho que se sustenta en gran medida en que cada vez son más las víctimas que están dispuestas a denunciar estas agresiones, a lo que se suma una mayor información en relación a este problema y una mayor concienciación respecto a la necesidad de afrontarlo. Así, en 1997 se contabilizaron 197 delitos de este tipo, cifra que en 2000 era ya de 228 y en 2002 de 262.

A la hora de analizar estas cifras, es conveniente destacar que las autonomías con la tasa más alta son, además de Balears, Canarias (29,5 casos por 100.000 habitantes), la Comunidad Valenciana (20,4), Madrid (20,6) y Murcia (19,6), lo que refleja el elevado peso de las zonas con una importante actividad turística.

Repercusión del turismo

Los psicólogos destacan que el turismo provoca un aumento temporal de la población y, consecuentemente, de los casos registrados. Pero también se señala la influencia que en este hecho tiene el que en ocasiones zonas como Balears se comercialicen bajo el sello de destinos de turismo sexual. En estos puntos se da una fuerte presencia de visitantes jóvenes, que vinculan sus vacaciones a un elevado consumo de alcohol, al igual que de otras drogas, y que busca un rápido acceso a las relaciones sexuales. La facilidad con que en las islas se pueden conseguir sustancias estupefacientes, hecho vinculado a una amplísima oferta de ocio, favorece el que desaparezcan los mecanismos de autocontrol en las personas y, consecuentemente, las agresiones de carácter sexual.

Otro elemento que influye en la elevada tasa de este tipo de delitos es la inmigración, aunque los psicólogos consideran imprescindible matizar claramente esta afirmación. No se trata de que el inmigrante tenga una mayor tendencia hacia este tipo de agresiones -aunque en algunas culturas los componentes machistas son más elevados que en otras-, sino que el fuerte predominio del inmigrante masculino sobre el femenino hace que el primero tengas problemas para recibir compensaciones afectivas, lo que en algún caso puede desencadenar comportamientos más violentos.

Bajo nivel cultural

La lista de posibles factores que explican la elevada tasa balear incluye también el bajo nivel cultural de los isleños. Aunque las agresiones sexuales están protagonizadas por personas de todas las capas sociales, se señala que el elevado fracaso escolar existente en Balears favorece que los valores que se imparten en los centros educativos, como la igualdad entre sexos, tengan un menor peso frente a aquellos que se reciben del entorno familiar o de las amistades, que en muchos casos contienen mayores grados de machismo. Los psicólogos destacan que se siguen registrando casos de violencia sexual entre personas muy jóvenes entre las que teóricamente deberían estar más implantados valores como el respeto y la igualdad. Eso supone que en la sociedad balear, y en la española en su conjunto, siguen circulando comportamientos vinculados a la creencia de que el varón mantiene una situación de predominio sobre la mujer, algo que a largo plazo debe ser combatido con una mejor formación y, en corto, con el Código Penal, según se destaca.